martes, 28 de noviembre de 2017

Inma Cerezo presenta...El sonido de tu mirada






















Ayer mismo salió a la venta la novedad de la Editorial Phoebe, El sonido de tu mirada. He tenido la gran suerte de haberla leído ya y te puede decir que es un New Adult que engancha y mucho!
En cuento le pedí a Inma una presentación en el formato que ella quisiera no lo dudó un momento y aquí está el resultado, os dejo con ella...



"Hola, soy Inma Cerezo, estoy muy contenta de poder contarte algo sobre mi nuevo proyecto que acaba de ver la luz.
¿Sabes cuando ves una película que has comprado en DVD y te regalan unos minutos extras de escenas eliminadas? Aquí tienes un Megamix de una de ellas, de mi novela El sonido de tu mirada. Disfrútala y conoce un poco más de cerca a Leah y Nathan.



           Miré a Nathan, que estaba repantingado en el sillón con el mando en la mano y su sonrisa vencedora.
—Leah, no pienso ver ese peñazo. Me he tragado muchos bodrios por tu culpa.
—¡Ja! Pues antes no decías eso…
—Ya sabes… lo que un tío es capaz de hacer por…
—No lo digas si no quieres probar estos cinco.
Rió cuando mostré mi puño, como tantas veces en el pasado. Para nosotros aquella broma significaba mucho.
—¿Te acuerdas de nuestra primera maratón de series?

Estaba muy nerviosa, intentaba que no me temblara el pulso mientras sacaba las palomitas dulces del microondas. En el salón esperaban, Nathan y mis hermanos para comenzar una maratón de series.
La imagen del roquero entre Thomas y Max, en el minúsculo sofá, era tragicómica. Pobre tío, dudaba mucho que hubiese pasado antes por situaciones tan surrealistas.
Thomas, mi hermano mediano, se dispuso a buscar la serie Supernatural en el canal de prepago que costeábamos los tres como algo vital y necesario; por suerte éramos igual de frikis en ese sentido, así que habíamos acordado proceder a abonarlo en tres partes iguales de forma religiosa.
No me atreví a cruzar palabra con Nathan, que había intentado entablar conversación conmigo en varias ocasiones.
Thomas se despidió cuando acabó el cuarto capítulo y nos pidió que continuásemos. Tenía que marcharse a entrenar con su equipo de baloncesto. Al parecer, él ya había visto las dos primeras temporadas. El muy traidor no me había esperado.
Mi vejiga estaba comenzando a dar muestras de su potencial y me moría por ir al lavabo, pero tanto Max como Nathan, no pestañeaban. No eran los mejores compañeros para ver series, a Thomas y a mí, nos encantaba comentar los diálogos o las escenas. Por lo que al marcharse mi mano derecha me quedé sola ante dos sosos seriéfilos.
Por suerte sonó el móvil de Max y puso la serie en modo pausa, hecho que aproveché para salir corriendo hacia el baño. Cuando volví al salón vi como mi hermano cogía su chaqueta y cartera.
—Me han llamado del club. Al parecer hay una despedida de soltero improvisada y van cortos de personal. Voy a echarles una mano y a sacarme un dinero extra, siento tener que dejaros. Podéis seguir con la serie, yo ya me pondré al día en otro momento.
Se marchó y nos dejó solos a Nathan y a mí, en una incómoda situación.
Vimos dos capítulos más, y Nathan comentó el hecho de que los hermanos Winchester fuesen originarios de la ciudad donde estábamos estudiando. Yo añadí la coletilla de que tanto Sam como Dean estaban buenísimos y ahí comenzamos una especie de discusión con pullas hasta que emprendimos una guerra de cojines. Acabó conmigo en el suelo desternillada de risa y él sobre mis caderas, aguantándome los brazos para que dejara de golpearle con los almohadones.
—Bueno, ¿me perdonas ya por algo que todavía no sé qué he hecho mal?
—Nathan, no eres irresistible ni el mundo gira a tu alrededor.
—Entonces, no tendrás inconveniente en contarme por qué tu respiración va tan acelerada y tus mejillas se sonrojan si te hago esto…
Se acercó a mi rostro y nuestros alientos se entremezclaron. Abrí un poco más los labios sorprendida cuando noté su creciente erección al estrecharme más fuerte. La postura resultaba de lo más erótica y yo estaba a punto de derretirme de un momento a otro.
Era incapaz de articular palabra ante el influjo de sus ojos azules que me devoraban. Por lo visto no era la única que estaba excitada en aquel momento y me sentí poderosa…


—No fue así, Leah —interrumpió.
—Ah, ¿no? Ilumíname. Tengo memoria fotográfica.
—Para lo que te interesa… —sonrió—. Anda ven, que te voy a explicar cómo acabó esa tarde.
—No seas fantasma.
—Pequeña Gale, faltan cadenas y sábanas…
Reí como una idiota enamorada, porque así era cómo estaba, de este idiota que me había robado el corazón.


Gracias a Sara por prestarles este espacio a mis chicos. Nathan y Leah están deseando que los conozcas. ¿Te vienes?

Inma"

No lo dudes y viaja hasta Kansas de la mano de estos dos personajes principlaes y sus secundarios, de lujo. Mañana podrás leer mi reseña. Cuéntame qué te ha parecido esta pedazo de escena y te espero mañana ;) 

2 comentarios:

  1. Parece una lectura que podría disfrutar, de momento tengo el género en pausa, me estoy tomando un pequeño descanso para retomarlo con ganas, ya nos contarás más mañana.

    Besos =)

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  2. Hola!

    Me ha encantado poder disfrutar de otra escena más aunque todavía no haya leído el libro.

    Un abrazo!

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