Título: Confesiones de una heredera con demasiado tiempo libreAutora: Belén Barroso
Género: histórica
Editorial: Espasa
Sinopsis:
Querida lectora, lector, o dependiente de la librería que está colocando el libro:
¿Eres tú una de esas miles de personas que se emocionan cuando se habla de tacitas de té, vestidos de corte imperio y damas de compañía? ¿Te gustaría tener una tenacilla para los rizos y poner «Mr. Darcy» en todas las hojas de tu carnet de baile? ¿Dónde se podrá encontrar hoy en día un carnet de baile? ¿Y un Mr. Darcy?
¿Qué te parecería entonces una historia que transcurre en Pasley Manors, una mansión en medio de la campiña inglesa (¿dónde si no?), protagonizada por una joven y rica heredera que ahora mismo está escribiendo una carta sentada frente a la ventana, a través de la cual cree vislumbrar su futuro y al lechero aguando su mercancía?
Aquí la tienes, servida, por supuesto, en bandeja de plata abrillantada hasta hacer daño en los ojos por el imponente mayordomo de Pasley Manors. Gracias, Branson, eso es todo, puede retirarse.
Qué historia tan divertida! Si eres fan de las novelas de Austen debes leer este libro porque aquí la prota es ese personaje que hay en todas sus novelas, esa chica frívola tan diferente a la heroína, que solo piensa en ropa, bailes y pretendientes y aún así, es genial!
Desde que salió, por su llamativa portada y por su cuidada edición lo quise leer y por fin pude hacerme con él y no me arrepiento para nada. Trae una serie de dibujos a lo largo de todo el libro, una cenefas y volutas que me parece que le dan un toque especial al libro. Una maravilla.
Desde que salió, por su llamativa portada y por su cuidada edición lo quise leer y por fin pude hacerme con él y no me arrepiento para nada. Trae una serie de dibujos a lo largo de todo el libro, una cenefas y volutas que me parece que le dan un toque especial al libro. Una maravilla.
A través de toda la correspondencia que mantiene miss Hawthornetone- Williamsmith, sí, se llama así, con su amiga Edwina vas a ser testigo de las semanas más intensas de su existencia porque está a punto de cumplir 19 años y... aún no está prometida! Sí, ironía y sarcasmo desde el principio, jeje.
El caso es que, como buena historia austeniana, se van presentando los personajes, la familia con la madre que pasa mucho de los hijos y el padre siempre de caza, el servicio con un mayordono de lo más altivo, la amiga que resulta ser una muchacha humilde que acoge bajo su ala y que aprenderá rápido a desenvolverse por esos ambientes y los maridos potenciales que en este caso serán hasta tres y hasta el final no sabrás quién será el ¿afortunado?
Como buenos ingleses, hasta en sus cartas se preguntan sobre la salud de toda la parentela y el tiempo para entran de lleno en lo importante: los vestidos, los sombreros y los pretendientes. Es tan divertido ir leyendo los acontecimientos que le pasan y todo lo que va pensando, así como la intervención de unos y otros que hace que sus afectos vayan cambiando de uno a otro pretendiente porque en realidad, lo importante es casarse.
Hay muchos momentos reseñables, por ejemplo, al principio, la protagonista le cuenta a su amiga que su hermano ha vuelto del internado con un amigo y que como ha pasado toda la vida fuera, ahora no saben quién es quién. Que se llamen los dos igual no ayuda, por lo que han decidido tratar a los dos por igual! Esperpéntico, ¿a que sí?
Desde luego con esta historia vas a reirte porque es el reflejo de toda esa sociedad rural inglesa de la época llevada al extremo y tratada con toda la ironía y sarcasmo del mundo, esos matrimonios sin amor pero sí con intereses económicos, esa agenda social plagada de bailes, visitas, paseos y meriendas donde lo importante era dejarse ver y cotillear mucho.
Con un final adecaudo y con algún giro de los acontecimientos podrás saber por fin el nombre de la prota, un dato que me ha parecido un guiño perfecto. No lo dejes pasar!
Con un final adecaudo y con algún giro de los acontecimientos podrás saber por fin el nombre de la prota, un dato que me ha parecido un guiño perfecto. No lo dejes pasar!
