Estamos hechos de polvo de estrellas, Saray García

jueves, 31 de mayo de 2018

estamos-hechos-polvo-estrellas-saray-garcia
Título: Estamos hechos de polvo de estrellas (Cicatrices #1)
Autora: Saray García
Género: romántica contemporánea
Editorial: Autopublicado
Sinopsis:
En ocasiones, hasta la más dulce de las sonrisas esconde heridas que no han logrado sanar. Alex intenta construir una nueva vida dejando atrás un pasado al que le duele regresar. Mientras huye de una parte de él, elevando muros a su alrededor para protegerse de repetir viejos errores, se aferra a la otra como el salvavidas que fue por años. No tardará en comprender que, a veces, la única razón por la que levantamos barreras es para esperar que alguien tenga el valor de derribarlas, de empujarnos a confiar, haciendo que los miedos y las inseguridades acaben cayendo con ellas. Pero cuando todo parece por fin encajar, los fantasmas que creía enterrados reaparecerán poniendo en peligro todo lo que siempre deseó y haciendo más reales que nunca cada una de sus cicatrices.

Han pasado unas pocas horas desde que acabé esta historia y voy a escribir esta reseña con el corazón aún un poco encogido, con la sonrisita de todos esos momentos mágicos y dulces y con los ojos brillantes de la emocion por las últimas decenas de páginas. Este libro, que abre la serie Cicatrices, es uno de los más especiales del año por muchas razones que te voy a ir contando ahora mismo. Si se te había pasado la presentación que la autora hizo del libro, pásate por aquí La autora presenta

Quiero comenzar hablando de la estructura de la novela. Contada en primera persona por varios narradores, te acerca de una manera muy íntima a cada uno, conectas con ellos en cada momento y puedes ver su forma de ser, de pensar, de sentir y de decidir. Alex, la prota femenina, y Gael, la pieza clave que va a ser el nexo de unión con Enzo, el prota masculino, son quienes comienzan a narrar todo. Después se unirá éste último y a la vez que se va desarrollando todo, Alex irá recordando momentos de su infancia y juventud que han sido claves para ella, que le han marcado de un modo u otro, lo que te abre esa ventana al pasado que clarifica muchas cosas.

Alex es una veinteañera, que vive en Barcelona, es enfermera, acaba de comprarse su pequeño piso y tiene un gran compañero y amigo, Chema. La relación con sus padres nunca ha sido cercana y quien ha sido verdaderamente crucial en su vida ha sido su abuela y los veranos que pasaba con ella en el pueblo. Además, acaba de salir de una relación muy larga y se le ha caído la venda de los ojos de la peor manera posible. A pesar del bajón que ha tenido está decidida a salir adelante, a disfrutar de la vida y a ser feliz.

Es una persona muy buena, entregada a los demás, y cuando un día sale del hospital y se cruza con un chico que parece bastante perdido le sonríe, y será esa sonrisa la que marque un antes y un después para Gael, del que luego te hablaré un poco más.

estamos-hechos-polvo-estrellas-saray-garcia


Por otro lado está Enzo. Este personaje es absolutamente impresionante. Un tipo que cuida de los suyos hasta el infinito, que tiene su propio negocio de restauración de coches y motos, que ha tenido sus historias pasadas pero que ahora está centrado, sobre todo, en recuperar a su hermano, en que vuelva a ser el chico que era, ilusionado, con objetivos en la vida y apartarle de las malas compañías.

Por azares del destino, la vida de estos tres protagonistas van a estar mucho más entrelezadas de lo que hubieran imaginado y van conformando unas relaciones de amistad que suponen para todos ellos un momento de paz y motivación para avanzar hacia lo que quieren.

En un momento dado, tanto Enzo como Alex sienten que pasar tiempo como amigos no es suficiente, pero los miedos están ahí, y aunque tienen distintos orígenes, las consecuencias son las mismas, que no se deciden. Es muy bonito ver toda esa parte desde los dos puntos de vista, y por supuesto, cada detalle, cada gesto, lleno de significado y cómo avanzan en muchos aspectos.

Gael es uno de los secundarios de lujo. Me ha gustado mucho el momento en el que arranca todo con él. Puedes atisbar que ha estado teniendo unos meses horribles, pero en este libro ves su recuperación que no es para nada fácil. De hecho, los obstáculos que deben superar todos ellos debido a las deciciones que tomó Gael en su momento les van a pesar y mucho. El hecho que le marcó, y por el cual parece estar en un pozo, no se termina de dilucidar, por lo que supongo que es su libro sí se sabrá más.

Cooper, amigo de Enzo es otro personaje muy importante. Dueño de un bar y bastante mujeriego está ahí para su familia y aunque pueda parecer que siempre está de broma, cuando se le necesita no duda en hacer lo posible y lo imposible por ayudar.

La familia es un tema crucial en este libro; la familia de sangre, la de elección, la que vas conformando con el paso del tiempo. Tanto la abuela de Álex como el abuelo de Enzo son figuras que les han marcado, que les han dado unos valores sólidos con los que ahora se guían. También quiero hablar de las madres respectivas; de la de Enzo, es para conocerla, amor puro, tiene una escena tan emocionante y entrañable con Alex que es inevitable que se te salten las lágrimas, y por otro lado está la de Alex, una mujer que ha antepuesto durante mucho tiempo todo a su hija pero que en el momento justo, saca su garra.

Podría hacer esta reseña infinita porque este libro lo merece. Como he dicho al principio, la estructura es perfecta, la construcción de los personajes cuidada al milímetro, sus personalidades, miedos, decisiones, anhelos; el desarrollo de la historia de amor no es para nada instantáneo y el conflicto es sencillamente magistral, tanto el planteamiento como al resolución. Para finalizar, un epílogo que te deja con una sensación rara, de estar súper feliz y a la vez súper triste porque se acaba. Si aún no conoces a la autora, comienza por esta historia y enamórate, una historia emocionante y autoconclusiva que te robará un trocito de corazón. Yo, por mi parte, necesito más de Cicatrices. Imprescindible. 

Saray García presenta...Estamos hechos de polvo de estrellas

jueves, 17 de mayo de 2018




Hola! Vuelvo con una presentación de lo más especial. Saray ha encontrado una fantástica manera de presentarnos a sus personajes principales y a los secundarios, esta nueva familia de la serie Cicatrices que nos va a enamorar. Su anterior bilogía Antes de conocerme y Después de encontrarme me conquistaron desde la primera página y te la recomiendo mucho!

Además, una muy buena noticia, ya puedes comprar en papel el libro!! Pincha aquí y hazte con el tuyo: Cicatrices 1. Si quieres esperar a la versión digital, el próximo lunes sale a la venta.

En esta nueva novela, conoceremos a Álex y Enzo y también a unos secundarios de lujo, Cooper y Gael, el mejor amigo y el hermano, respectivamente, del protagonista masculino. Precisamente son ellos quienes los van a presentar y por lo que se intuye, tendrán su historia...las ganas aumentan exponencialmente, ¿a que sí? 

Pero vamos con la presentación del primer volumen de la serie Cicatrices, a disfrutarlo!



Aprovecho que Coop le está poniendo el papelito de la hora al coche para echarme un cigarro antes de entrar en la cafetería y, de paso, lloriquearle un poco a Alex por habérmela jugado.



Puedes recordarme por qué me he dejado engañar para hacer esto???

Porque tu hermano y yo te hemos peloteado mucho por hacer tan bien el booktrailer



Me quedó de puta madre ehhh

Tenéis un morro…

Pero si te hemos librado de currar un finde y encima te hemos pagado un viaje!!!!

CON COOPER

Jijiijiij

No iba a ser todo tan bonito ;-)

Si la lía yo no quiero saber nada

Pero qué va a liar!!??

No seáis cafres y portaos bien con Sara

Ni que no lo conocieras…

Le va a entrar

Ay mi madre… Lo mato

Voy a decirle a Enzo que lo llame

Demasiado tarde…



Levanto la mirada del móvil justo a tiempo para ver a Cooper alcanzarme.

—¿Entramos o qué? —Echa mano a su bolsillo y se saca… ¡una foto de la chica! Sonríe guiñándome un ojo y pone cara de inocente—. ¿Cómo pensabas reconocerla si no?

—Las milongas guárdatelas para Enzo —respondo apagando el cigarro y abriendo la puerta.

No tardo demasiado en localizar a nuestra cita. Sara está en una mesa un poco apartada, perfecta para hablar un rato con tranquilidad, y se levanta en cuanto nos ve acercarnos.

Resulta graciosa la manera en la que sus ojos se abren como platos, pero eso no le impide repasarnos de arriba abajo a ambos. Quien sabe, quizá a nosotros también nos acabe dedicando una entrada en el blog.

—Vosotros debéis de ser Cooper y Gael.

—Yo puedo ser lo que tú quieras que sea, preciosa —se adelanta Coop, dándole un beso con la mano posada en su cintura.

A Sara se le escapa una sonrisilla, y yo aprovecho para apartar al capullo de mi jefe y presentarnos.

—Hola, Sara —la saludo con un par de besos—. Soy Gael, el hermano pequeño de Enzo, y este —digo dando un manotazo a mi acompañante— es Cooper, su mejor amigo.

—Bienvenidos a Madrid  —contesta encantadora invitándonos a sentarnos—. Bueno, habladme un poco de Alex —pide sacando una libreta muy mona llena de estrellitas y un boli con un dibujo de cerezas para tomar notas.

Cooper suspira.

—Tiene unas piernas fabulosas.

Me giro hacia él y le acuso con la mirada. Si va a estar haciendo el capullo todo el rato, es mejor que se largue.

—Piernas fabulosas, anotado —bromea ella.

Entonces Coop chasquea la lengua sin apartar la mirada de la mía y sonríe de verdad.

—Eres tan fácil de cabrear como Enzo.

Mi respuesta es una peineta y, cuando quiero darme cuenta, Sara ha inmortalizado el momento con su teléfono.

—¿Siempre estáis así? —pregunta.

—La mayor parte del día.

—Somos una familia feliz —añade Coop sonriente y muy satisfecho.

Nos mira divertida y toma un par de notas en su libreta. Eso me hace recordar su pregunta inicial.

—Alex es toda empatía y cariño, por esos sus niños la adoran.

—¿Sus niños? —cuestiona sin apartar el boli del papel.

—Es enfermera —explica Coop—. Normalmente trabaja en el ala de pediatría, aunque a veces le toca rotar. Esos días es mejor no acercarse demasiado, ya me entiendes —se burla haciendo una mueca exagerada.

—Ignóralo —intervengo—. Ver a Alex cabreada o de mal humor es prácticamente imposible. Y te aseguro que yo he hecho méritos más que de sobra, pero… Es maravillosa.

—¿Tanto como ese pasado que se intuye en las fotos del booktrailer? —insiste para ver hasta dónde le podemos contar.

—Tanto como la parte bonita, sí.

—¿Y sobre la parte fea…?

Coop se incorpora apoyando los codos en la mesa y la mira con intensidad.

—Alex es más fuerte que cualquiera de nosotros —asegura con un matiz de orgullo en la voz—. Se ha levantado todas y cada una de las veces que la vida le ha puesto la zancadilla. Es una valiente.

—Es puro color, pero la vida la colocó sobre un lienzo demasiado gris —añado apretando los puños bajo la mesa.

Asiente comprendiendo que no podemos entrar en detalles, que cada uno tendrá que ir descubriendo poco a poco su historia, y decide pasar a mi hermano.

—¿Podéis decirme algo de Enzo que no sepamos?

Por la mirada con la que pronuncia el nombre de mi hermano sé que, al menos sobre su aspecto, va sobrada de información.

—Es un rayado de la vida —se me adelanta Cooper.

Yo suelto una carcajada por la cara de mártir que ha puesto al decirlo, y ni me molesto en evitar que Sara lo apunte; total, es la pura verdad.

—Tiene la mala costumbre de pensar demasiado. Siempre se preocupa por todo.

—Y por todos —puntualiza Coop mirándome con intención, y asiento sabiendo que yo he sido el culpable de muchas de sus noches de insomnio—. Le apasiona su trabajo, así que lo utiliza a menudo para evadirse del mundo y tratar de vaciar su mente.

—Y, cuando eso no funciona, se desahoga corriendo o dándole puñetazos al saco de boxeo.

—O intentando dármelos a mí —me recuerda. Sara lo mira algo sorprendida, así que Coop aclara sus palabras—. A los dos nos gusta boxear. Practicamos juntos sobre el ring siempre que podemos.

Por las chiribitas que parecen hacer sus ojos, sé que se los está imaginando con los guantes y sin camiseta.

—¿Y en qué decís que trabaja Enzo?

—Es el dueño de un taller de restauración —digo con orgullo.

—Restauración de… ¿muebles?

Cooper se carcajea como respuesta, aunque los dos sabemos que Enzo puede reparar cualquier cosa que se proponga.

—De clásicos. Coches y motos —explica en cuanto deja de reír—. Y de vidas de hermanos descarriados, ya que estamos.

—¿Eso era necesario? —protesto por la pulla.

—Hasta hace cuatro días eras bastante gilipollas, así que sí, era necesario —afirma encogiéndose de hombros—. Además, me he adelantado a la siguiente pregunta, ya verás.

Sara me regala una sonrisa comprensiva y pregunta con sus ojos fijos en mí.

—¿Me puedes contar cómo se conocieron?

Odio que el puto Cooper haya tenido razón.

—Podría decirse que el hecho de que yo fuera un poco complicado por aquel entonces ayudó bastante, sí.

Me mira intrigada, pero no voy a dar más información. No queda demasiado para que pueda averiguar hasta el último detalle.

—Yo creo que con esto tengo suficiente —comenta repasando sus notas—. Bueno, en realidad tengo una pregunta más —dice alzando la mirada decidida—. ¿Alguna primicia sobre el segundo libro de la serie? ¿Título? ¿Fecha? —Su sonrisa se ensancha y sus ojos brillan—. ¿Protagonista?

Nos miramos entre nosotros con malicia. Ha llegado el momento de despedirse, pero vamos a asegurarnos de que Sara no pueda sacarnos de su cabeza.

—Lo acabas de conocer —suelta Coop con su mejor sonrisa canalla, levantándose y dejando un billete sobre la mesa para pagar los cafés.

Me levanto también y, dándole una vuelta al piercing de mi labio, atraigo su atención directamente hacia mi boca.

—Ahora solo te queda averiguar cuál de los dos será.

Gracias infinitas a Saray por esta maravillosa presentación, por crear historias que dejan huella y por esta nueva pareja, que seguro que se cuela en nuestros corazones desde el minuto uno.

¿Aún no has visto el booktráiler? Pues aquí lo tienes ;)