
Autora: Lena Valenti
Editorial: Vanir
Género: romántica paranormal
Sinopsis:
Sasha Balanzat siempre tuvo un don muy especial y también una cruz que ha sabido llevar con dignidad durante mucho tiempo. Sin embargo, lo que todavía acarrea y le sigue doliendo, es saber que, a pesar de que continúa en sus Pitiusas viviendo de su música, sigue sola y sin el chico del que siempre estuvo enamorada. Lian ha regresado a las islas que una vez dejó atrás, decidido a demostrar que el hijo pródigo ha vuelto victorioso, que ha cumplido con todos sus objetivos que una vez se fijó. Pero no todo es oro lo que reluce en su vida, y Sasha Balanzat se encarga de recordárselo cada vez que sus ojos se cruzan. Lo que ninguno de los dos sabe es que la Eivissa, como el destino, es caprichosa, y que une inesperadamente a las almas afines, a pesar del orgullo y del rencor.
Este libro es el segundo de la Trilogía Sananda y aquí vamos a conocer a la pequeña de las trillizas Balanzat, Sascha y su historia con Killian.
De nuevo arranca la novela recordando el nacimiento de estas tres hermanas tan especiales y los dones que les han sido otorgados: Nicole puede leer señales, augurios, Alegra cura con su toque y Sascha tiene el don de la música. Las Balanzat son una familia guardiana de la isla de Es Vedra, en Ibiza, y si en la primera entrega se presentaba la historia de Alegra, la mediana y su relación con el arquitecto Nill, una historia donde al momento de conocerse sienten una conexión tan potente que no tienen más remedio que dejarse llevar, con Sascha vas a vivir otra historia diferente, una que empieza cuando de niña conoce a Killian y desde entonces serán para el otro una de las personas más importantes del mundo.
Esta hermana tiene una voz angelical y su sueño desde niña ha sido componer y vivir rodeada de música. Su nacimiento se complicó y tiene una pequeña tartamudez que no le ha impedido perseguir su sueño tanto a nivel profesional como sentimiental. Como decía, la diferencia con respecto al primer libro es que aquí Sascha y Killian se conocen de pequeños, todo inocencia, y a lo largo de los veranos sucesivos la amistad que sienten será cada vez más fuerte.
La familia Balanzat es puro amor y ese cariño se lo dan también a Killian y a su hermano, pues sus padres estaban separados y los veranos los pasaban con el padre en Ibiza, pero la relación no era muy buena.
Si Sascha es paciencia, tesón, dulzura, entrega, Killian es ambición, rabia, velocidad para conseguir su objetivo de llegar a ser jugador de fútbol profesional...personalidades que puede parecer que no congenian pero se quieren tanto desde esa amistad forjada a través de los años que era solo cuestión de tiempo que dieran el siguiente paso.
En el primer libro salen ambos personajes y ves que hay mucho tensión y que de buen rollo nada, y es aquí cuando te enteras de qué les ocurrió para pasar de ser los mejores amigos a no hablarse. Me ha gustado mucho conocer toda su historia desde su infancia y el paso por las distintas etapas, cómo se apoyan, se quieren y ver los impedimentos que han hecho que no estén juntos.
Así pues un tema importante va a ser el perdón, la reconciliación, las segundas oportunidades y el buscar la felicidad por encima de todo compartiendo la vida con aquellos a los que amas.
Por otra parte, el tema sobrenatural y de riesgo para la isla y ellas mismas creo que en esta historia no ocupa un lugar protagonista, lo he encontrado bastante al final y se ha resuelto con un poco de precipitación. Ese sería el gran "pero" de la trama para mí.
El final es tan de infarto que no puedes creer que ya se haya acabado! Solo queda conocer la historia de Nicole, la mayor de las hermanas y por lo que se ha ido viendo en estos dos libros estuvo casada con Dan y parece que sigue enamorada. Con muchas ganas de leerlo.
Hay un halo de magia en estas novelas, hay partes tan emotivas que te ponen los pelos de punta, hay mucho amor hacia la familia, la pareja, la naturaleza, es como una mezcla entre Embrujadas y la serie de las Hermanas Drake de Christine Feehan, lo que hace de estas historias una mezcla explosiva y más que entretenida.
Sin duda, para mí esta autora es un referente nacional en el género de romántica paranormal. Sus sagas enganchan, y mucho, la serie Vanir es tremenda y esta trilogía puede ser una buena opción, si no has leído a la autora, para que te adentres en este mundo de magia y amor.
¿Te gustan las historias de amor que se forjan a lo largo del tiempo? ¿O de la atracción instantánea y atracción explosivas? Cuéntame!
La familia Balanzat es puro amor y ese cariño se lo dan también a Killian y a su hermano, pues sus padres estaban separados y los veranos los pasaban con el padre en Ibiza, pero la relación no era muy buena.
Si Sascha es paciencia, tesón, dulzura, entrega, Killian es ambición, rabia, velocidad para conseguir su objetivo de llegar a ser jugador de fútbol profesional...personalidades que puede parecer que no congenian pero se quieren tanto desde esa amistad forjada a través de los años que era solo cuestión de tiempo que dieran el siguiente paso.
En el primer libro salen ambos personajes y ves que hay mucho tensión y que de buen rollo nada, y es aquí cuando te enteras de qué les ocurrió para pasar de ser los mejores amigos a no hablarse. Me ha gustado mucho conocer toda su historia desde su infancia y el paso por las distintas etapas, cómo se apoyan, se quieren y ver los impedimentos que han hecho que no estén juntos.
Así pues un tema importante va a ser el perdón, la reconciliación, las segundas oportunidades y el buscar la felicidad por encima de todo compartiendo la vida con aquellos a los que amas.
Por otra parte, el tema sobrenatural y de riesgo para la isla y ellas mismas creo que en esta historia no ocupa un lugar protagonista, lo he encontrado bastante al final y se ha resuelto con un poco de precipitación. Ese sería el gran "pero" de la trama para mí.
El final es tan de infarto que no puedes creer que ya se haya acabado! Solo queda conocer la historia de Nicole, la mayor de las hermanas y por lo que se ha ido viendo en estos dos libros estuvo casada con Dan y parece que sigue enamorada. Con muchas ganas de leerlo.
Hay un halo de magia en estas novelas, hay partes tan emotivas que te ponen los pelos de punta, hay mucho amor hacia la familia, la pareja, la naturaleza, es como una mezcla entre Embrujadas y la serie de las Hermanas Drake de Christine Feehan, lo que hace de estas historias una mezcla explosiva y más que entretenida.
Sin duda, para mí esta autora es un referente nacional en el género de romántica paranormal. Sus sagas enganchan, y mucho, la serie Vanir es tremenda y esta trilogía puede ser una buena opción, si no has leído a la autora, para que te adentres en este mundo de magia y amor.
¿Te gustan las historias de amor que se forjan a lo largo del tiempo? ¿O de la atracción instantánea y atracción explosivas? Cuéntame!