El diccionario de las palabras olvidadas, Pip Williams

miércoles, 14 de diciembre de 2022

Título: El diccionario de las palabras olvidadas
Autores: Pip Williams
Género: narrativa histórica
Editorial: Maeva

Sinopsis:

Inspirándose en hechos y personajes reales, la autora ha escrito una novela inolvidable que se publica en más de treinta países y que ha entusiasmado a los lectores y a la prensa.

Oxford, finales del siglo XIX. Huérfana de madre e irremediablemente curiosa, Esme crece en un mundo de palabras. Escondida debajo del escritorio de su padre, uno de los lexicógrafos del primer Diccionario Oxford, rescata las fichas de las palabras que se han extraviado o se han desechado, y que la ayudan a dar sentido al mundo. Con el tiempo, se da cuenta de que hay palabras que se consideran más importantes que otras, y que las relacionadas con las experiencias de las mujeres y de la gente corriente a menudo no se registran. Es así como decide recopilar palabras para otro diccionario: El diccionario de las palabras olvidadas, que sí refleja el lenguaje que se usa fuera del ámbito académico.

 

El 2022, que se va acabando, sigue dejando pequeñas joyas que vienen para quedarse. Este libro es un indispensable si te gustan las historias de sororidad, de hacer justicia a quienes no tienen nada y de la fuerza de la palabra escrita. Pip Williams crea un personaje de ficción, Esme, rodeado de personajes reales y un hecho fundamental, para la lengua inglesa, pero no solo, porque trasciende, desde luego: la creación del primer Diccionario Oxford.

 

Los años que transcurren en esta historia son amplios, desde finales del siglo XIX hasta el primer cuarto del XX y en primera persona es Esme quien va desgranando palabras, gestos, pensamientos y las relaciones que establece no solo con su padre, quien es toda la familia que le queda, si no también con Lizzie y Ditte, dos figuras fundamentales en su desarrollo y formación; la primera es la criada de la familia Murray la segunda es la madrina de Esme y una de las colaboradoras en la creación del Diccionario.

 

Uno de los temas principales del libro es el encajar, el definirse y actuar en consecuencia. Esme lo vive y lo sufre, porque si bien su padre es un hombre tolerante y hasta cierto punto moderno, su círculo, de una clase acomodada y erudita, sigue teniendo muy claras las normas que deben regir la vida de una mujer. Esme es una niña que se cría entre adultos y en un entorno lleno de conocimientos; pasa sus primeros años bajo la mesa del scriptorium, el cobertizo que el doctor Murray habilita en su casa para llevar a cabo la ardua tarea de definir el idioma inglés. Entre fichas que definen toda clase de palabras, Esme va formándose una idea del mundo y de sí misma, pero según va haciéndose mayor, con las convesaciones con Lizzie, y con lo que ve a su alrededor, se va dando cuenta de que no todas las palabras son válidas para salir en el diccionario y, "casualmente", las que se excluyen son las que más utilizan la clase obrera y las mujeres.

 

El proceso de compilación de las palabras es incríble, más cuando hoy día tienes al alcance de la mano la definición de absolutamente todas las palabras, aquí no podía ser así, había discusiones sobre la inclusión de algunas, debates sobre las acepciones de otras y, en definitiva, había censores en esta definición del lenguaje. Una de las normas era que la palabra a incluir tenía que haber sido utilizada en un texto escrito, por lo que las palabras referidas al mundo femenino, ya por esa regla, quedaban mucho más relegadas porque los hombres eran a quienes más los publicaban y estos no trataban tales temas.

 

El sufragio femenino, la lucha más belicista o más pacífica, la maternidad, el duelo, la guerra... los años que vive Esme son trepidantes y a la vez sosegados porque crece en la sociedad inglesa victoriana cuando el mundo no había conocido aún los horrores de la guerra mundial y era, en cierta manera más inocente, aunque las clases más bajas tenían que enfrentarse, como siempre, a retos de supervivencia y no tenían tiempo ni para luchas por el voto ni para palabras.

 

La narración me atrapó desde el inicio y he reído con Esme, cuando comienza su búsqueda de palabras excluídas, no solo cuando comienza a coleccionar las que se extravían en el scriptorium; me han emocionado los momentos tan difíciles que tiene que pasar y las decisiones que tiene que tomar y me ha parecido especialmente bonita la relación de amistad, casi de hermanas que tienen Lizzie y ella. Este es un libro que habla del poder de las palabras, de la importancia de que se tengan en cuenta las que definen emociones y hechos que ocurren a todo el mundo, no solo a hombres blancos privilegiados, de su importancia en la curación y en la comprensión porque aquello que no tiene una palabra para definirlo parace no existir; habla de la incondicionalidad del amor de un padre, de las preocupaciones y dudas en la crianza; de la pasión y del amor romántico pero sosegado que encandila el intelecto antes que la apariencia (de verdad que esta parte es preciosa y no puedo decir quién es porque sería un poco spoiler, pero hay un detalle que es simplemente perfecto entre Esme y él...) y habla de la amistad y la sororidad como la única forma de sostenerse unas a otras y vivir junto a alguien afín lo bueno y lo malo.

 

Ha sido toda una sorpresa que te deja un recuerdo muy bonito, curioso por el tema del diccionario, pero sobre todo, emocionante por el personaje de Esme y los sinsabores que conforman su vida. Si te gustaron La ladrona de libros o Criadas y señoras, este libro tiene te gustará.

 

Voy a traicionarte, Ruya Sepetys

lunes, 14 de noviembre de 2022

Título: Voy a traicionarte

Autores: Ruta Sepetys
Género: narrativa
Editorial: Maeva
Sinopsis:

Rumanía, 1989. Los regímenes comunistas se están desmoronando por toda Europa. Cristian Florescu, un joven de diecisiete años, sueña con ser escritor, pero los ciudadanos rumanos no tienen libertad ni para soñar, oprimidos por las reglas y la fuerza del régimen. En medio de la dictadura de Nicolae Ceausescu, con un país gobernado por el aislamiento y el miedo, la policía secreta chantajea a Cristian para que se convierta en informante. Solo tiene dos opciones: traicionar a todos y todo lo que ama o utilizar su posición para socavar al dictador más malvado de la Europa del Este. Cristian lo arriesga todo para desenmascarar la verdad detrás del régimen, dar voz a sus compatriotas y mostrar al mundo lo que está pasando en su país.


Un nuevo título de la autora que te deja con los sentimientos a flor de piel y donde la documentación y los dilemas de los personajes son elementos fundamentales para armar una trama en momentos, y sobre todo lugares, no tan conocidos de la historia. Desde la España franquista de Las fuentes del silencio, nos lleva en esta ocasión hasta las últimas semanas de la dictadura comunista de Ceausescu en Rumanía y cómo Cristian, el protagonista, se enfrenta a situaciones que lo ponen contra las cuerdas.

 

Los protagonistas de los libros de esta autora suelen ser adolescentes o jóvenes, que, creo, es la mejor opción para conectar con muy diferente tipo de público y que son perfectos para leer en clubs, en clase o para comentarlos en cualquier foro. Todo el mundo puede saber los grandes hitos de la Historia, pero Ruta explora esos recovecos, esas historias menos conocidas pero no por ello menos importantes y, desde luego, te despiertan las ganas de saber más.

 

El componente de estado represor marca un claro tono de peligro y suspicacia porque en Rumanía, durante décadas, todo el mundo podía ser un informante. La policía secreta del régimen, la Securitate, ejercía un férreo control sobre cada uno de los habitantes del país, sobre cada esfera de su vida, y todo lo que se desviara de una adoración ciega al líder, era castigado tarde o temprano.

 

En esta atmósfera ha crecido Cristian, viviendo en un pequeño piso con sus padres, su hermana y su abuelo. Este último es todo un referente para él, alentándole a que mantenga una esperanza de un mejor futuro pero siendo consciente de que la acción es importante, que si todo el mundo se queda callado, nada cambiará. Crecer sin prácticamente ninguna posesión material, donde las colas para comprar cualquier cosa eran interminables ha sido difícil, sobre todo porque podía acceder a películas occidentales, algunos productos de contrabando y la sensación era de anhelar ese otro mundo pero no terminar de creerse que pudiera ser verdad.

 

A las puertas de la caída del Muro de Berlín, la desesperanza seguía siendo el sentimiento dominante en buena parte de la población, y Cristian no es la excepción, cuando ve que su abuelo está cada vez más enfermo y no pueden hacer nada por ayudarlo. Su mundo da un vuelvo cuando tiene que convertirse en informante a cambio de medicinas para su abuelo, pero la traición es el precio a pagar y ahí comenzarán sus dilemas morales, pues al chico sobre el que tiene que informar, el hijo de un diplomático americano, llega a convertise en un amigo. Cristian se cree más listo que nadie, pero pronto se da cuenta de que la traición sobrepasa su persona y alcanza cotas inimaginables y tendrá que lidiar con descubrimientos impensables y difíciles de procesar.

 

La amistad, la familia o el primer amor son algunos de los temas que trata la autora a través del personaje de Cristian en un ambiente donde se aplasta la singularidad y la voz que vaya en contra de lo aceptable; sin embargo, va más allá, pues refleja el sentimiento nacional de hastío, la lucha armada hacia su libertad cuando otros países consiguieron una transición sin derramamiento de sangre. La delicadeza, no exenta de crudeza, está en cada página para contar hechos muy duros, pero también necesarios conocer; el útlimo tercio del libro es absolutamente trepidante y emocionante, te deja con el corazón en un puño y no podrás parar de leer hasta llegar al final. Sin duda, os recomiento mucho, muchísimo a esta autora cuando queráis descubrir episodios menos conocidos de nuestro pasado.

 

El hombre que paseaba con libros, Carsten Henn

jueves, 24 de marzo de 2022

Título: El hombre que paseaba con libros

Autores: Carsten Henn
Género: narrativa contemporánea
Editorial: Maeva
Sinopsis:

A pesar de tener setenta y un años, todas las tardes después del trabajo, el librero Carl Kollhoff entrega personalmente los libros que le han encargado los clientes más especiales. Así, cada día da un agradable paseo por las pintorescas calles de la ciudad, ve cómo transcurre la vida fuera de la librería y visita a los lectores voraces que se han convertido en amigos para él.

Incluso los compara con personajes de grandes clásicos de la literatura y les ha asignado un apodo muy novelesco. Por ejemplo, un cliente mayor que vive solo en una gran mansión es mister Darcy, y otro que solo lee ensayos históricos, el doctor Fausto.

Cuando pierde su trabajo de forma inesperada, será necesario el poder de los libros y el de una niña de nueve años para que todos, incluido el propio Carl, encuentren el coraje para superar sus problemas y acercarse unos a otros.

 

Este libro es precioso, simple y llanamente. Si te gustan los libros que hablan de libros y cuyos personajes aman la palabra escrita, este libro te conquistará. Por la estética y lo que leí de la sinopsis esperaba encontrar un cuento para adultos y es justo eso lo que ha sido para mí, una narración cuidada plagada de personajes llenos de matices que vas conociendo con el paso de las hojas, a los que tomas cariño, que te alegras cuando les pasan cosas buenas y te apenas en caso contrario. Todo un feel-good imprescindible en la biblioteca de cualquier persona bibliófila.

 

«— (...) No hay un solo libro que le guste a todo el mundo, ¿sabes? Y, si lo hubiera, sería un mal libro. No se le puede caer bien a todo el mundo, porque cada persona es distinta. Para ser amigo de todos, no tendrías que tener personalidad propia, ni aristas ni conflictos (...). Cada persona necesita libros diferentes, porque lo que una persona ama con todo su corazón a otra la deja completamente indiferente.»

 

A pesar de esta frase, sí creo firmemente que este libro gustará a todo el mundo porque en la heterogeneidad de sus personajes cada uno encontrará aquel afin con el que engancharse a la historia. Quiero comenzar hablándote del protagonista, Carl Kollhoff, un librero que que está mucho más cerca de la retirada que del comienzo de su carrera; es un hombre más bien solitario, que no tiene familia propia y que es feliz leyendo y releyendo libros que han significado algo para él. Su antiguo jefe ha traspasado el negocio a su hija y las cosas han cambiado mucho, pero él sigue haciendo su ronda por la ciudad llevando los libros que encargan los clientes.


Cierto es que no es un servicio que use mucho gente, pero quien lo hace es muy fiel y hace sus encargos regulares. Así, Carl va cada tarde a la librería a envolver los libros que tiene que repartir en su ronda y presenta así a cada personaje a quien ha puesto un nombre literario, desde un señor Darcy hasta la señora Calzaslargas. Todo un crisol de personajes, desde la mujer que vive atemorizada en vida hasta un lector en un fábrica de puros pasando por una monja al borde del desahucio. Paseos vespertinos cargados de momentos especiales, de cotidianeidad, pero también de imprevistos porque pequeños cambios hacen que las dinámicas, tanto tiempo inalterables, cambien radicalmente.


«Al terminar el manuscrito se sentía feliz y un poco melancólico. Porque, aunque un libro maravilloso terminara en el lugar correcto con las palabras adecuadas, y todo lo que se pudiera añadir no haría más que destruir esa perfección, a veces no se podía evitar desear que hubiera más páginas. Así era la esquizofrenia de la lectura.»

 

El elemento que comienza a tambalear el ordenado y previsible mundo de Carl es Sasha, una niña que se presenta ante él en la plaza por la que pasa cada día para acompañarlo en su camino, que no sabe de qué se trata hasta que va con él porque para ella solo era un hombre que siempre veía desde su ventana pero que le generaba curiosidad. La mirada inocente, fresca y aventurera de Sasha da una nueva perspectiva a Carl, de su propia vida y de la de sus clientes, porque ella no se limita a solo dejar el libro que han pedido, va más allá y propone algunos cambios porque percibe que lo que piden y lo que necesitan difiere. 

 

A Sasha hay que conocerla "en persona". Poco quiero revelarte de ella, solo decirte que me ha arrancado carcajadas y he querido abrazarla en muchas ocasiones. Una niña que sufre, cuya comunicación con su padre pende de un hilo y que solo quiere que la escuchen y que la valoren por quién es. Un corazón de oro y audaz que no tiene miedo de emprender empresas imposibles.

 

Pero Carl tiene que enfrentarse a muchos más cambios porque no solo su ronda se ve alterada por Sasha, a quien al principio no quiere dejar que vaya con él y poco a poco coge cariño, es que su propio trabajo está en riesgo. Verás la de sobresaltos buenos, y también malos, tienes a lo largo de la novela, una montaña rusa de emociones, si bien no vetiginosas, de las que te hacen contener el aliento y hasta soltar una lagrimilla.

 

«— (...) La diferencia entre una novela con final feliz y otra sin él es simplemente el momento en que se deja de contar la historia.»


Una vida puede empezar a cambiar de muchas maneras, teniendo la propia voluntad, pero también dejñandose ayudar cuando corresponde y prestando la ayuda a quien la necesita. Libros que ayudan a personas y personas que se ayudan entre ellas. La vida fluyendo a través de la tinta, haciendo muy reales a este singular grupo del que, te aseguro, te acordarás durante mucho tiempo. 


Las fuentes del silencio, Ruta Sepetys

jueves, 20 de enero de 2022

fuentes-silencio-ruta-sepetys
Título: Las fuentes del silencio

Autores: Ruta Sepetys
Género: histórica
Editorial: Maeva
Sinopsis:

En plena época del colaboracionismo con Estados Unidos, España recibe una multitud de turistas y empresarios extranjeros que llegan al país tras la reciente apertura económica. Entre ellos se encuentra el joven Daniel Matheson, hijo de un magnate del petróleo de Texas que llega a Madrid junto a sus padres. El destino de Daniel, que aspira a convertirse en fotoperiodista, se cruza con el de Ana, una doncella del hotel Castellana Hilton que proviene de una familia devastada por la Guerra Civil. 

Las fotografías de Daniel revelan el rostro oscuro de la posguerra, despiertan en él preguntas incómodas y lo condicionan a la hora de tomar decisiones difíciles para proteger a las personas que ama.Ruta Sepetys vuelve a poner el foco en uno de los rincones más oscuros  de  la  Historia  con  esta  novela  épica  sobre  el  miedo,  la identidad, los amores que no se olvidan y la voz oculta del silencio.


Leer a Ruta es emocionarse. Elige episodios de la Historia, momentos olvidados o desconocidos y las transforma en algo propio que engancha a jóvenes y no tan jóvenes porque su estilo es así, sencillo y directo pero no por ello menos trabajado en cuanto a documentación. He leído todos su libros y si bien es verdad que aquí esperaba un tono más adulto, no lo he encontrado, pero no por ello he disfrutado (y sufrido) menos con la historia de Ana y Daniel. Quizá me ha faltado un poco más de profundidad en las relaciones de los personajes porque ya digo que el transfondo está impecable. 

 

En Las fuentes del silencio vas a adentrarte en la España de finales de la década de los 50, cuando comienza a haber cierta apertura en los tratos comerciales con Estados Unidos, lo que permite que comiencen a venir americanos a hacer negocios, pero ya se ha abierto la puerta al turismo que en unos años se convertiría en el motor del país. La realidad que viven los extranjeros alojados en los hoteles de lujo, como el Castellana Hilton, es muy diferente a la de miles de españoles venidos de todos los puntos de la geografía hasta la capital en busca de un futuro mejor.

 

Daniel llega a Madrid junto a sus padres desde Dallas. Recién graduado en el instituto, sueña con estudiar periodismo y dedicarse a su pasión, la fotografía, pero su padre tiene otros planes porque la empresa familiar dedidada al petróleo necesita que continúe alguien de la familia al mando. El contraste entre su mundo en Dallas y la verdadera España, la del silencio, la de la vergüenza que hicieron sentir a tanta gente por los "pecados" de sus padres, la del miedo y el trabajo de sol a sol, todo ello lo conoce solo cuando se lanza a conocer a Ana, a adentrarse en su mundo para captarlo con su cámara, pero ese vínculo supondrá desarrollar unos sentimientos a los que quizá no pueda hacer frente.

 

Ana es una joven de una familia muy humilde que vive en Vallecas. El trabajo en el hotel es un gran sustento para su familia porque además de las propinas, aprende el idioma y sus planes para ascender y optar a mejores trabajos es una esperanza que la alenta cada día. Sin embargo hay otras muchas cosas por las que venirse abajo porque sus padres, contrarios al régimen, tuvieron la peor de las suertes: a su padre lo mataron y su madre murió en la cárcel. Dos profesores que solo querían educación igualitaria y libertad murieron por sus ideales, pero dejando a sus hijos marcados a ojos de la autoridad. Su vida no ha sido fácil pero están por fin juntos, su hermana mayor Julia y su hermano pequeño Rafa y juntos se enfrentan a todo aquello que quiera perjudicarlos.

 

La relación de Daniel con Nick, hijo del embajador americano en España, con Ben, un periodista del Tribune y con Miguel, el hombre que le revela las fotografías, te hace conformar una imagen más completa, desde distintos puntos de vista, de todo lo nuevo a lo que se enfrenta Daniel, el contraste, y las ganas de contar esa historia a través de sus fotos. Pero no solo la represión y la censura está presentes, si no también los niños y niñas robados de sus familias y dados en adopción a familias con recursos que, por supuesto, eran afines al Régimen. 

 

Es una historia que te atrapa, desde luego, que se lee muy rápido porque los capítulos son muy cortos y hay intercalados fragmentos de noticias o comunicados relacionados con la parte de la historia en la que te vas encontrando. Como decía al principio, es una narración sencilla pero emotiva y que hay que leer para conocer esa vida que llevó la mitad del país que salió derrotada de la guerra y el estigma que soportaron los hijos e hijas de todos ellos.  

 

La mansión de los chocolates, Maria Nikolai

miércoles, 18 de diciembre de 2019

mansion-chocolates-maria-nikolai
Título: La mansión de los chocolates
Autora: Maria Nikolai
Género: narrativa romántica histórica
Editorial: Maeva
Sinopsis:
Una novela que te hará viajar desde Stuttgart, la cuna de los chocolates en Europa, hasta el lago de Garda de Thomas Mann y el Café Florian de Casanova en Venecia.
Stuttgart, 1903. Como hija de un próspero fabricante de chocolate, no parece que el futuro de Judith Rothmann vaya a estar sometido a muchos sobresaltos. Lo que se espera de ella es un buen matrimonio e hijos que aseguren la continuidad familiar. Pero las previsiones son engañosas y el destino, imprevisible. La aspiración de Judith es tener un rol importante en la compañía, y casarse sin estar enamorada no entra en sus planes. Mientras tanto, Hélène, su madre, cansada de una ciudad y un marido que ahogan su espíritu libre y apasionado, sigue una cura de reposo a orillas del lago de Garda. Allí descubre que todavía está a tiempo de cambiar su anodina vida en Alemania por otra independiente y libre en Italia.
Fúndete entre sus páginas y súmate a la aventura.

Para la presentación de este libro la editorial organizó una cata en una tiendecita donde elaboran bombones y otras delicias de chocolate de forma artesanal. Cuando en la novela se describían este tipo de procesos no podía evitar acordarme de esos momentos porque el olor, la textura, el sabor, son evocadores y el chocholate tiene un papel fundamental en el libro. Es motor de cambio y progreso y Judith sabe ver todas sus potencialidades aunque su padre tenga las miras más cortas y crea que su lugar estará en casa con la familia que forme.

El papel de la mujer es una de las cosas que más destaco de esta historia, el empoderamiento que intenta lograr Judith y que para su padre es impensable porque no quiere oír hablar de que su hija pueda heredar la fábrica. Él solo quiere casarla y solventar ciertos problemas económicos. Con lo que no contaba es con que su hija tiene más genio del que pensaba y un error de cálculo le llevará a tener que replantearse todo.

Judith adora ir a la fábrica de chocolates e innovar con nuevos sabores y formas de hacer bombones y otras delicias. Su madre hace tiempo que está en una clínica porque sufría de los nervios y es ella quien se ocupa, más o menos, de los mellizos Karl y Anton. La relación con su padre no puede decirse que sea mala pero no la tiene en cuenta para las deciciones importantes, si siquiera la tendrá en cuenta sobre la boda que se celebrará y en la que ella será la novia.

Willhem es un hombre bastante inflexible que ve cómo las mujeres de su familia están haciendo su voluntad fuera de sus límites. Su mujer parece no tener intención de poner fin a su retiro y su hija se resiste a casarse con el hombre que ha elegido para ella. Por si fuera poco, las cosas en la fábrica no van tan bien como antes, aunque la contratación de Víctor le da un pequeño respiro.

Víctor es una figura un tanto misteriosa, le excarcelan al principio de la novela y conoces muy poco de su pasado más allá de que estaba en una cárcel militar y que las acusaciones tenían que ver con un duelo. Cuando llega a Stuttgart dispuesto a labrarse un nuevo futuro, se tropezará con ciertos hermanos que ya estaban haciendo de las suyas y conocerá entonces a la familia Rotthman, dueños de la próspera fábrica de chocholates. Su afán de aprender e inquietud por las máquenas modernas le colocará pronto en una posición privilegiada en la fábrica y sus innovadoras ideas harán posible que el contacto con Judith sea más asiduo.

Esta novela está llena de momentos en los que no puedes parar de leer, su lectura no se hace pesada en ningún momento y, como te decía, al principio, el papel de la mujer es fundamental. La necesidad de ser libres para elegir, de ponerse a ellas mismas por delante, de dejarse llevar a veces sin pensar mucho en las consecuencias y sobre todo, hacer frente a las imposiciones que saben que las harán desgraciadas. La historia entre Judith y Víctor parece repentina pero se desarrolla a su propio ritmo porque él valora su cerebro, la alienta en sus ideas y le pide opinión. Además, hay una parte de misterio y tensión cuando un detective privado siga los pasos de Víctor y no conzcas sus intenciones, lo que puede ponerles en peligro en más de un sentido.

Tiene momentos muy divertidos con las travesuras de Karl y Anton, momentos de indignación y tensión por la decisión de un matrimonio concertado y forzoso, momentos muy bonitos entre la pareja protagonista mezclados con otros de desengaño y hasta llegar a un final donde todo se conecta y acaba como tiene que acabar. Cuando leas esta historia no olvides tener a mano un poco de chocolate, tu favorito, imprescindible para disfrutar al máximo del libro ;)

Reseña #28: Entre tonos de gris, Ruta Sepetys

lunes, 28 de noviembre de 2016

Resultado de imagen de entre tonos de grisTítulo: Entre tonos de gris
Autora: Ruta Sepetys
Género: Narrativa extranjera
Editorial: Maeva
Sinopsis:
Junio de 1941, Kaunas, Lituania. Lina tiene quince años y está preparando su ingreso en una escuela de arte. Tiene por delante todo lo que el verano le puede ofrecer a una chica de su edad. Pero de repente una noche, su plácida vida y la de su familia se hace añicos cuando la policía secreta soviética irrumpe en su casa llevándosela en camisón junto con su madre y su hermano. Su padre, un profesor universitario, desaparece a partir de ese día.A través de una voz narrativa sobria y poderosa, Lina relata el largo y arduo viaje que emprenden, junto a otros deportados lituanos, hasta los campos de trabajo de Siberia. Su única vía de escape es un cuaderno de dibujo donde plasma su experiencia, con la determinación de hacer llegar a su padre mensajes para que sepa que siguen vivos. También su amor por Andrius, un chico al que apenas conoce pero a quien, como muy pronto se dará cuenta, no quiere perder, le infunde esperanzas para seguir adelante. Este es tan solo el inicio de un largo viaje que Lina y su familia tendrán que superar valiéndose de su increíble fuerza y voluntad por mantener su dignidad. ¿Pero es sufi ciente la esperanza para mantenerlos vivos?

Este libro fue el elegido por las organizadoras del Club de Lectura Érase un club de lectura y no habrían podido elegir mejor, una historia conmovedora, difícil, que lees con los dientes apretados por las injusticias que sufren los personajes y lo mal que lo pasan pero también te arranca alguna sonrisa por cómo se comportan algunos personajes, cómo se sobreponen a lo peor y siguen adelante.

Para mí era una relectura, lo leí en su momento, cuando salió publicado, y tengo que decir que es uno de esos libros que con el tiempo vas sacando cosas nuevas, otros aprendizajes y que es recomendable tanto para los más jóvenes, adolescentes como Lina, como para los lectores mayores.
No voy a contarte mucho de toda la trama, pero sí impresiones de escenas, personajes y reflexiones tras leerlo.

Ya en la sinopsis ves que está ambientada en la Segunda Guerra Mundial, pero en este caso te enfrentas a una realidad poco conocida en occidente como son las deportaciones de ciudadanos de los países que iba anexionándose la URSS. Lina y su familia son lituanos, pero van encontrándose estonios, letones, finlandeses, todos ellos personas cuyo delito había sido ayudar a algún familiar a escapar, ser abogado, profesor o simplemente haberse negado a colaborar con los soviéticos, es decir, no eran criminales, solo personas normales que van a encontrarse ante situaciones extremas y que tendrán ante sí dos caminos: sobrevivir o morir.

Lina es una quinceañera llena de sueños, dibuja muy bien y tiene ante sí una carrera prometedora. Su hermano de diez años, Jonas, es un amor de niño y los padres, Kostas y Elena, son personas decentes y buenas que tratan de ayudar a quien lo necesita. El libro arranca con la detención de Lina, su hermano y su madre y comienza así un periplo en tren en unas condiciones deplorables que van empeorando a cada momento hasta llegar a una granja colectiva. Van a conocer a quienes serán sus compañeros de viaje, y ahí verás cómo puede llegar a cambiar una persona ante unos hechos tran atroces, unos se vuelven egoistas, otros callados, otros intentan ayudar. Andrius, un joven un poco mayor que Lina, viaja con su madre, y va a ser un factor importante en la superviviencia de Lina, sobre todo para que mantenga la esperanza.

Toda la historia está narrada por Lina y hay breves retazos de su vida pasada; una simple palabra y ella recuerda cómo eran los días en los que tenía las preocupaciones de una chica de su edad, se lo pasaba bien con su prima, Joana, y todo era seguro, luminoso y reconfortante. El choque con su realidad ahora hace que ésta sea aún más dura y gris.

Si la estancia en la granja colectiva ya es difícil y crees que nada puede ir a peor les vuelven a trasladar, no a todos ellos, a Siberia!! Y ahí es cuando te paras y te preguntas por qué, si es que no hay nada allí!, un campo de trabajo donde el único trabajo es sobrevivir, donde un trozo de pan puede suponer la diferencia entre vivir y morir, donde el escorbuto, el tifus, los piojos, son habituales y la noche ártica multiplica por cien las posibilidades de morir. De verdad, un sinsentido absoluto.

Hay muchas reflexiones que puedes hacer tras la lectura de este libro, con personajes de ficción pero con hecho verídicos. Una de ellas es que hay personas buenas en el "bando de los malos" y personas malas en el "bando de los buenos", es decir, que el código moral de cada uno dictamina en última instancia sus acciones con independencia de las órdenes que vengan de fuera; otra es la lección de vida que da Elena a sus hijos, Lina y Jonas, ayudando a quien lo necesita, compartiendo su poca comida con los demás aunque no se hubieran portado bien con ella, respetando a todos, llamando por su nombre a cada persona que conoce y haciendo lo imposible por seguir adelante; adoro este personaje.

Y por último, Siberia, en serio, no hay nada más allá. Cuando piensas en la liberación de los campos de concentración nazis, que estaban en mitad de Europa, vas viendo como todas las atrocidades iban saliendo a la luz, los supervivientes pudieron contarlo, pero todas las personas apresadas por la Unión Soviética y condenados a diez, a venticinco años de trabajos forzados en campos de trabajo perdidos a lo largo del territorio, y debido a todos los movimientos políticos tras el final de la Segunda Guerra Mundial, nadie fue a liberarlos, cumplieron sus condenas arbitrarias y regresaron señalados y sin posibilidad de contar su drama.
 

Resultado de imagen de entre tonos de gris facebook peliculaPodría seguir con la reseña pero, de verdad, es mucho mejor que te hagas con el libro y descubras la historia de Lina. Es un libro cien por cien recomendable, emotivo, humano, esperanzador. Además, están rodando la adaptación del libro y tengo muchísimas ganas de verla.




¿Te gustan las historias ambientadas en la Segunda Guerra Mundial? ¿Prefieres no sufrir leyendo? Cuéntame!