Destino, María Martínez

lunes, 14 de diciembre de 2020

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Título: Destino (#1 Trilogía Almas Oscuras)

Autores: María Martínez
Género: romántica paranormal
Editorial: Titania
Sinopsis:
Desde hace siglos, vampiros y licántropos mantienen un pacto que protege a los humanos de un mundo de peligro y oscuridad.
William es uno de ellos, un vampiro temible y letal. El único de su especie inmune al sol. Ese don lo convierte en un ser especial. En la esperanza que su raza necesita.
En la llave que los renegados persiguen para liberarse de su maldición.

Un pacto.
Un secreto.
Una venganza.
No es fácil librarse de las tinieblas cuando forman parte de tu alma.

 

¡Los vampiros han vuelto con fuerza! Y yo que me alegro porque el subgénero paranormal dentro de la romántica me encanta por todos los elementos que pone en juego: amores imposibles, batallas épicas entre el bien y el mal, cuestiones morales, lealtades y traiciones... vamos, todos los ingredientes necesarios para no poder parar de leer. Con esta trilogía de María Martínez, los vampiros y hombres lobo se unen contra aquellos miembros de sus respectivas especies que no cumplan con las normas del pacto establecido hace mucho tiempo por lo que las escenas de lucha y tensión están servidas.

 

El prólogo de este libro ya te deja con muchas ganas de continuar, el William del siglo XIX que se enfrenta a su mayor temor y tiene que tomar una decisión cuyas consecuencias le perseguirán aún hoy; además, una magnífica escena con Daniel, su mejor amigo y hombre lobo marca lo que serán las dinámicas en esta especie y el código de honor por el que se rigen todos. El salto a la actualidad viene marcado por la normalidad porque William va camino de la casa de Daniel y su familia para pasar un tiempo, espera, relajado y alejado de la búsqueda y la tensión con la que vive constantemente.

 

Este hombre, de aspecto joven pero alma vieja, es único en su especie por sus pecualiaridades, lo que le ha valido una persecución constante por parte de aquellos que quieren lo que suponen que él posee. Pero no todo podría ser tan normal y tranquilo como suponía, pues en su trayecto hacia la casa de su amigo no podrá pasar por alto a una chica que parece necesitar ayuda en una noche de tormenta.

 

Kate siempre ha sido algo patosa, por lo que torcerse un tobillo en plena tormenta de camino a casa entra dentro de lo normal. El que se pare un desconocido a ayudarla y que no le dé mal rollo, no tanto, pero permite que la acerque a casa de su amiga para recomponerse, antes de volver a la suya y no preocupar a su abuela. Kate ha vivido siempre en la pequeña localidad donde se afincaron hace un tiempo Daniel y sus hijos, uno de los cuales va a su instituto y, de alguna manera, congenia a la perfección con su amiga Jill; con lo que no contaba era con ver a William más de la cuenta y que desee que esos encuentros se repitan aunque él parezca esquivarla.

 

La posición de William no es fácil porque tiene que luchar contra él mismo y su sed constante, a la vez que siente una fascinación cada vez mayor por Kate, hecho que podría resultar peligroso si sus enemigos llegan a conocer esa debilidad suya. Ciertos movimientos y rumores ponen a todos en alerta, esperando que quienes les acechan se dejen ver, pero la batalla parece inevitable cuando está en juego la libertad máxima para los vampiros: conseguir la inmunidad ante el sol.

 

Hay varios elementos que me han intrigado mucho: el papel de Samuel, hermano de Daniel, con quien William tiene una conversación de lo más reveladora y que dice mucho de su pasado en común y de un futuro poco esperanzador; el papel que jugará Kate en relación con el desarrollo de William, cómo hace que recupere parte de su humanidad, con las ventajas y desventajas que eso puede conllevar; y la relación entre Jill y Evan, uno de los hijos de Daniel, la cuál ha ido creciendo y donde ella ha tenido que gestionar todo un mundo nuevo que creía solo podía existir en la ficción.

 

Lo cierto es que muy difícil innovar en este subgénero. Sí he encontrado puntos originales y otros, que siendo ya conocidos porque marcan, en cierta medida, lo que se espera de este tipo de historias, están bien llevados y te hacen querer seguir leyendo y saber qué pasará en los siguientes libros porque, desde luego, este final es de infarto. En ocasiones, sí que me ha parecido que se repetían ciertas dinámicas entre William y Kate sin aportar elementos nuevos a su relación, pero, en general, y sobre todo si no has leído mucho de este género, te lo recomiendo porque entonces todo te sorprenderá. Lo que sí aprecio es la narración fluida de la autora que te hace meterte de lleno en su mundo. Por mi parte, muchas ganas de continuar con la trilogía y ver qué ocurrirá con todos estos personajes.


Y Zelda se convirtió en vikinga, Andrew David MacDonald

jueves, 2 de abril de 2020

zelda-convirtio-leyenda-andrew-david-macdonaldTítulo: Y Zelda se convirtió en vikinga
Autor: Andrew David MacDonald
Género: narrativa
Editorial: Destino
Sinopsis:
Te presentamos a Zelda, con veintiún años y una visión muy particular de la vida: en su casa no entran desconocidos, los tomates deben ir siempre en el medio del sándwich y no mojar el pan, y sueña con convertirse en un héroe vikingo en la vida real. Zelda nació con trastorno del espectro alcohólico fetal, lo cual hace que vea la vida de un modo más simple, pero también más inocente, humano y carente de los prejuicios y la soberbia que caracterizan a la mayoría de las personas.
Zelda vive con su hermano mayor, Gert, quien se preocupa y cuida de ella pero que a su vez debe hacer frente a sus propios problemas. Cuando Zelda descubre que Gert ha recurrido a métodos cuestionables y peligrosos para ganar suficiente dinero como para mantenerlos a flote, decide iniciar su propia búsqueda. Su misión: dar batalla a los villanos de esta historia, al modo de las guerreras vikingas, y, de paso, ser legendaria. No pasa mucho tiempo hasta que Zelda se encuentra frente a frente con este desafío, poniendo a prueba el alcance de su heroísmo, su amor por su hermano y la profundidad de su fuerza vikinga.

Este libro, como muchos otros, ha salido en una época rara, pero tras leer su sinopsis creí que debía darle una oportundiad y cómo me alegro de haberlo hecho! Para mí, puede que se haya convertido en la revelación de la temporada. Una historia con una voz propia, una protagonista inolvidable, Zelda, que te aseguro que cogerás cariño, inevitable, con una gran valentía y un querer alcanzar las propias metas aunque tenga que tomar decisiones difíciles y sobre todo, con un alto sentido de la protección hacia su tribu.

Zelda ve la vida de una manera diferente a lo que puede considerarse "normal". Nació con transtorno del espectro alcohólico fetal, y eso ha hecho que sus capacidades cognitivas no sigan la norma. Su hermano siempre ha cuidado de ella y ahora, con veintiún años recién cumplidos, quiere explorar y vivir experiencias.

Su pasión son los vikingos, su cultura, idioma, hace que todo en su vida esté relacionado con ellos y adapta esa realidad a los comportamientos que pudieron tener, lo tiene de referencia y a ella le funciona. En primera persona te va contando cómo de estructurado es su día a día, las normas que hay en casa, cómo reparte su tiempo en la biblioteca y el centro cívico, cómo es su relación con su novio Marxy, con sus amigos y, sobre todo, con su hermano Gert.

«—Todos somos héroes de nuestra propia vida. »

El pilar fundamental en la vida de Zelda siempre ha sido su hermano mayor, un chico que siempre la ha cuidado, que a la muerte de su madre fuerona vivir con su tío y que vio en seguida que si no escapaban de ahí, lo pasarían mal. Como te decía, la persepctiva de la historia está contada desde el punto de vista de Zelda, por lo que algunas veces serás tú quien deduzca esos momentos pasados, cómo fue la realidad porque Gert hizo que fuera casi una aventura para Zelda.

Ahora la situación es diferente. Gert se está relacionado con gente no del todo deseable por cuestiones de dinero pero Zelda solo ve una amenaza a su tribu, un impedimiento que puede hacer que Gert no alcance sus sueños de terminar la universidad y le impida estar con su novia. Solo puedo decirte que el final es de infarto, emocionante y para aplaudir a Zelda por su arrojo absoluto.

La vida adulta de esta chica no está exenta de dificultades. A las propias de la edad se le añaden las que tienen que ver con su condición y con cómo la ven los demás, o más bien, la focalización en las limitaciones; sin embargo, el apoyo de las personas de su entorno hace que pueda crecer, que se plantee conseguir un trabajo, que quiera ir un paso más allá con su novio y que pueda alcanzar una autonomía hasta entonces impensable.

Creo que ha quedado bastente claro y lo diré y recomendaré siempre, esta historia es especial porque la protagonista lo es y la forma de contarla también. Una sociedad dura y difícil que pone impedimientos a todo aquel que no es "normal" y que son justo quienes tienen que luchar el doble con más limitaciones para alcanzar lo básico. Un gran abanico de personajes acomapñan a Zelda en su viaje, todas las referencias vikingas son sublimes y el enganche es instantáneo. No te la pierdas!

La bibliotecaria, Salley Vickers

miércoles, 23 de octubre de 2019

la-bibliotecaria-salley-vickersTítulo: La bibliotecaria
Autora: Salley Vickers
Género: narrativa
Editorial: Destino
Sinopsis:

En 1958, la joven Sylvia Blackwell se muda a un pequeño pueblo del centro de Inglaterra para empezar su nuevo trabajo como bibliotecaria. Pero en este pueblo aparentemente acogedor, las apariencias engañan. Sylvia se enamora del médico del lugar, pero es su conexión con su precoz hija y con el hijo de sus vecinos lo que cambiará su vida y pondrá en peligro a la biblioteca y a su trabajo.
¿Cómo altera la biblioteca la vida de los niños y qué consecuencias tendrán en sus vidas los libros que Sylvia escoge para ellos?


El título fue lo primero que me llamó la atención del libro porque las historias que cuentan historias sobre libros, librerías, biliotecas, etc., me ganan desde el primer momento. Me lancé a leer esta novela y no puedo estar más contenta porque narra la vida de una joven con muchas ilusiones e ideales sobre lo que tiene que ofrecer una biblioteca a la comundiad y se ve envuelta en enredos y maquinaciones a las que tendrá que enfrentarse y no siempre saldrá bien parada.

Sylvia llega a un pequeño pueblo inglés, a finales de los años 60, para encargarse de la bilioteca infantil; esta nueva aventura le da aquello que necesitaba en ese momento, distancia de sus padres y emprender su vida independiente. Alquilará una casa en una calle donde tendrá de vecinos a una gran familia y a un señor bastante cascarrabias a quien no logra aplacar los ánimos.

Los personajes van sucediéndose en las primeras páginas hasta conformar todo un elenco donde verás, rápidamente, quiénes podrán ser aliados de Sylvia y quiénes querrán que nada cambie y los aires de modernidad que trae la nueva bibliotecaria sean algo pasajero. Comienza su labor haciendo un inventario y añadiendo títulos interesantes y descartando otros por estar demasiado obsoletos o directamente, por ser una lectura muy densa para los niños y niñas del pueblo.

Su día a día se verá completado con la ayuda que le prestará a Lizzie, la nieta de su casera, con el fin de que supere los exámenes finales y pueda entrar en el bachillerato. No estará sola en esta labor, pues su joven vecino, Sam, en quien despierta poco a poco su gusto lector, le ayudará, sobre todo, con los temás de matemáticas. 

El tono bucólico y casi costumbrista muy propio de las novelas inglesas está en cada página. Vas avanzando sin darte cuenta y te ves inmersa en todos las situaciones a las que se enfrenta Sylvia, porque además de ser testigo de amores y desamores infantiles, protagonizados por Sam, Lizzie y Marigold, hija del médico del pueblo, tendrá que hacer frente a su jefe, un hombre un tanto mezquino que le pone una traba tras otra para impedir que sus ideas salgan adelante.

El amor también llamará a la puerta de Sylvia, pero no se esperaba que la relación fuera a ser tan complicada y suscitara tantos recelos. La ilusión y la atracción traen consigo también dolor y cautela porque el hombre de quien se enamora resultará inalcanzable, en parte por los propios límites que él mismo se impone.

Lo que está claro es que a lo largo de todas y cada una de las páginas del libro se respira el amor por las historias inolvidables, que marcan, y el afán de Sylvia por dar a todos los jóvenes que accedan a la biblioteca esa oportundiad está desde el principio. Me parece un golpe de efecto precioso las ultimas cien páginas, de las que no te diré más que suponen la ratificación de que los libros ayudan a avanzar, suponen un refugio y sobre todo, las personas que están a tu lado en todo ese crecimiento son las que permiten que salgas adelante.

Amarás a algunos personajes, odiarás a otros, seguirás los chismes como si de una telenovela se tratase y te sentirás indiganda por las injusticias cometidas, en diferentes momentos, hacia Sam y la propia Sylvia. Con un ritmo constante, parece que estés leyendo una novela ambientada un siglo antes porque la tradición y el inmovilismo de estas zonas rurales inglesas impedían avanzar con los tiempos. Si te gusta este tipo de ambientación y las historias que avanzan a su ritmo, además de llevarte apuntados muchos títulos geniales de la literatura infantil no lo dudes y prueba con La bibliotecaria.

Nuestra casa en el árbol, Lea Vélez

lunes, 8 de abril de 2019

nuestra-casa-árbol-lea-vélezTítulo: Nuestra casa en el árbol
Autora: Lea Vélez
Género: narrativa
Editorial: Destino
Sinopsis:
Tras la muerte de su marido, Ana decide que la vida de ciudad, las mil extraescolares, los problemas educativos, los infinitos deberes repetitivos y la dislexia galopante de su hijo mayor son demasiado para ella. No puede más. No tiene tiempo para vivir del modo que el sistema le impone y a la vez estar con sus niños. Entendiendo que ella es la mejor «profesora de extraescolar» para ellos, decide romper con todo. Escapa de un mundo derruido y lleno de dolor, vende todo lo que la ata a Madrid y se marcha  al sur de Inglaterra, al hostal inglés que su marido le dejó en herencia.
Allí, en Hamble-le-Rice, un bucólico pueblo de pedernal junto a la desembocadura del río Hamble, Ana crea un mundo de humor, un entorno irreverente y liberal, en una antigua escuela de carpintería situada en el borde mismo del agua.
Sus hijos, Michael, Richard y María, gracias a su vida en plena libertad, extraerán de sus aventuras y experiencias personales sus propias vocaciones y destinos, demostrando que la excelencia puede alcanzarse a través de la sencillez, sin sacrificar la infancia en favor del futuro.

Esta historia me ha conquistado y me ha hecho reflexionar sobre muchas cuestiones. Los protagonistas te llevan desde el comienzo de su mano y te encuentras queriendo ir más despacio en la lectura para alargar la historia lo máximo posible. Una preciosa historia sobre el amor, la familia, la infancia, lo que supone crecer, querer aprender y ser feliz. Muy recomendable.

El libro arranca en el presente, cuando Michael, Richard y María son adultos, han tenido éxito en sus campos profesionales y están regresando a su casa, Joiners House, en barco para asistir a un funeral. Van recordando entonces sus años de infancia a través de sus recuerdos y valiéndose también de los diarios de su madre y de los escritos de Richard, el mediano, que dota a esos años de un hilo conductor, será el narrador, en primera persona, de todo lo que vivieron.

Te preguntarás qué tienen de especial estos tres hermanos que se llevan un año de diferencia entre sí, pues que los tres son niños de altas capacidades. Su inteligencia, muy por encima de la media, supone para Ana, su madre, un quebradero de cabeza en lo que a la escolarización se refiere porque no encuentra la atención que sus hijos necesitan y a pesar de que ella compensa bastante sus ansias de conocimiento no quiere educarlos en casa y aislarlos en cierta medida.

El fallecimiento del padre ocurre fuera del relato pero, sin duda, es un hecho que les marca a todos, y el detonante para que Ana decida trasladarse a Inglaterra con sus hijos para poder pasar su duelo y dar a sus hijos un entorno enriquecedor y libre. Así pues llegarán a la casa que reformaron juntos y que servirá ahora de hogar y negocio, pues a modo de bed and breakfast, les otorgará los ingresos necesarios.

Las conversaciones con los niños son los elemetos primordiales de esta historia y de las cosas que más me han gustado; las charlas en el coche, cómo convierten cada tema de conversación en charlas interminables que pasan de un tema a otro. Su forma de pensar es extraordinaria y su madre les anima, siempre contesta a sus preguntas y si no sabe las respuestas las busca; no es que tenga paciencia, es que no considera que su curiosidad sea exasperante, por lo que la relación que tienen es de respeto y admiración y llevada por esos sentimientos decide construirles una casa en el árbol, ella sola, sin la ayuda de nadie y tomándose todo el tiempo que necesite.

Ana es una mujer muy sabia. Su dolor no le impide seguir adelante y aunque sabe que ese amor que sintió por su marido no volverá es incapaz de resistirse a sentir de nuevo cuando un inquilino llame a su puerta y descubra que tiene más que ver con su pasado de lo que ella hubiera esperado.

Como te digo, las conversaciones entre los hermanos, que son muy pequeños en edad, cuando comienza el libro tienen cinco, cuatro y tres años respectivamente, dan para reflexionar largo y tendido porque no solo es que sean listos y tengan unos campos de interés algo alejados de lo que les puede interesar a los demás niños, es que su forma de ver el mundo,  de entender las relaciones, de posicionarse con respecto a muchas cuestiones, son emocionantes y sentencian las conversaciones de forma magistral. Michael es el mayor y en cierta medida es quien lleva la voz cantante de la infancia de los tres; María sea quizá la más inocente y Richard, antes y ahora, se muestra algo expectante, pero lo que sí forman es un grupo indivisible para enfrentarse al mundo.

La casa del árbol no se construye en un día y es muy especial ver el proceso que sigue Ana, todos los pasos que da, las réplicas a sus hijos y la cantidad de metáforas que usa para ello, cómo les estimula y no corta su creatividad ni curiosidad, por mucho que la escuela, sobre todo en el caso de Michael, quisiera aplacarlas de la manera más tediosa.

Este libro tiene multitud de lecturas pero ahora quiero quedarme con una en lo que respecta a la educación formal. Si bien no todos los niños y las niñas son superdotados intelectualmente, sí tienen todos una curiosidad y unos intereses que la escuela, en su mayoría, aplasta y trata de homogeneizar, dando lugar a frustraciones más o menos grandes y en última instancia a la infelicidad. Hay que tener más en cuenta los tiempos individuales, respetarlos y dar a cada uno ese punto de inicio que le motive para seguir. Desde luego, la implicación de esta madre y la forma de entender a sus hijos es fantástica y algo que tanto docentes como cada padre y madre tendría que imitar.

Así pues, no puedo más que recomendarte este libro. Es el segundo que leo de la autora despues de La sonrisa de los pájaros y puedo decir que me ha encantado y que seguiré leyendo todo lo que publique. Esta familia peculiar, esta madre con un propósito que lucha contra más adversidades de las que desearía, que tiene que rehacerse por sus hijos y que no tiene más remedio que plantearse el futuro y estos tres hermanos fantásticos que tienen unas conversaciones a las que volver con el tiempo. ¿Sabes lo que se necesita para construir una casa en un árbol? Este libro te enseñará.

La sonrisa de los pájaros, Lea Vélez

lunes, 4 de marzo de 2019

Título: La sonrisa de los pájaros
Autora: Lea Vélez
Género: narrativa contemporánea
Editorial: Destino
Sinopsis:
Alma, periodista y escritora de treinta y cuatro años, regresa a Paraíso, la urbanización en pleno campo en la que vivió hasta la adolescencia, veinte años después de que un trágico accidente acabara con su
felicidad familiar. Llamada por un impulso inconsciente, alquila la casa en plena naturaleza donde creció para tratar de reencontrarse con los recuerdos, en la esperanza de que sirvan de respuesta a sus preguntas vitales.
El accidente de su familia coincidió en el tiempo con el terrible caso del “milano negro”, nombre que le dio la prensa al asesinato de una madre y sus dos hijos en los parajes naturales de Paraíso, un crimen
del que se habló durante años, conmocionando al país, y por el que un hombre que podría ser inocente lleva veinte años en prisión. Alma decide escribir la historia de lo sucedido, hallando nuevos datos y
entrevistándose con los protagonistas del drama. La búsqueda de la verdad la reconectará con Javier, un antiguo profesor del que estuvo enamorada, y que, debido a su afición a la cetrería, fue el primero en
encontrar a las víctimas durante una de las salidas campestres con su halcón. Mientras Alma encaja las piezas del libro, reflexiona sobre las diferencias entre la realidad y la ficción, la inocencia y la culpabilidad,
la necesidad que tiene el hombre de construir un relato hilado de unos hechos incomprensibles, quizá aleatorios, y se encontrará con su propia historia, descubriendo la naturaleza desbordante que la rodea,
la verdad de su pasado y algo que jamás pensó llegar a conocer: el verdadero sentido del amor.

Esta historia es la primera que leo de la autora y sin duda repetiré porque me ha metido de lleno en la narración, la estructura me ha parecido muy dinámica y todo el desarrollo de la trama me ha tenido atando y desatando cabos hasta llegar al final.

El libro arranca con la vuelta de Alma, tras toda una vida en Inglaterra, a la que fuera la casa de su infancia, ahora en alquiler, para recabar datos y testimonios de un crimen que ocurrió en la urbanización con el fin de escribir un libro. Es curioso como la vida de esta periodista, que tiene fascinación por el lenguaje y los nombres de las cosas, se ve intrincada con lo ocurrido hace veinte años, pues semanas después de aquel crimen, ella tuvo un accidente de coche y solo sobrevivió ella de su familia; al despertar en el hospital, lo primero que recuerda y lo que le acompañó durante la convalecencia fueron los programas de televisión hablando del "crimen del milano negro".

Alma es una mujer reservada, que no recordaba gran cosa tras el accidente y que no ha querido ir más allá, ese pasado permanece en el olvido, pero conforme va investigando lo que sucedió aquella tarde de hace tantos años se va replanteando hasta qué punto es bueno o no olvidar o recordar.


<<- ¿Por qué no te gusta inventar? ¿Todo lo que escribes es siempre verdad?
- Tú eres pintor...- le dije-. Esto es como si le dices a un pintor que por qué no le gusta inventarse el paisaje. Mira..., junto a las hoces del Duero tuve una revelación. La montaña se reflejaba en las aguas tranquilas, formando una copia perfecta de la pared de roca, y me dije: esto es lo que ocurre con la realidad y la literatura. La realidad reflejada en las aguas de un río ya no es la realidad. El reflejo en el agua es la ficción. Me gusta ser la encargada de pulir el espejo.>>

No solo se reencontrará con su amiga Sonsoles, sino también con un profesor de cuando iba al instituto y del que estaba platónicamente enamorada. Javier va a tener un gran peso en la historia, pues a través de su gran afición, la caza con cetrería, y los paseos por el campo que daba, fue quien encontró los cuerpos y en la actualidad habrá sentimientos dormidos que despierten con respecto a Alma, la ayudará en su investigación para la redacción del libro, a la vez que trata de mantener algo en secreto a toda costa.

La estructura del libro, ya te he comentado antes, ha sido uno de los puntos fuertes del libro. Alma está escribiendo una novela basada en aquellos hechos, está creando una ficción de lo que fue una realidad a través de los testimonios de los jucios, de las entrevistas con la familia de las víctimas, de los agentes de la Guardia Civil, y es ella misma quien, en primera persona, te va contando esas pesquisas, te dice lo que va a incluir o no en el libro y se intercalan extractos de esas declaraciones y hasta fragmentos de los diarios de campo de Javier.

Así pues, no solo la relación de Alma con Javier, ni su proceso vital están en el centro de todo, también esos cabos sueltos que no parecen encajar y que hacen que Alma se plantee si no llevará en la cárcel viente años una persona que no ha comedito los crímenes de los que se le acusa. Porque el crimen fue atroz, el revuelo mediático sin igual y la presión para encontrar al culpable iba a más conforme pasaban los días. Así pues, con pruebas circunstanciales, entró en prisión tras el juicio donde se le decñaró culpable, el hombre que encajaba en el perfil, pero, ¿y si el verdadero asesino siguiera suelto?

Alma irá haciéndose preguntas para llegar a un final lleno de tensión y que esclarece todos los puntos oscuros que tenía el caso. Como te decía al principio, se lee muy rápido porque el ritmo no decae, los capítulos son cortos y las diferentes piezas sobre las que se articula esta novela te permiten ir a la par con Alma en la investigación y documentación para sorprenderte con el final.  

El hilo invisible, Gemma Lienas

lunes, 17 de diciembre de 2018

hilo-invisible-gemma-lienasTítulo: El hilo invisible
Autora: Gemma Lienas
Género: Narrativa
Editorial: Destino
Sinopsis:
Las dudas atormentan a Julia: ¿De verdad quiere a su marido? ¿Está dispuesta a ser madre? ¿Terminará a tiempo el guion que escribe sobre el verdadero papel de la científica Rosalind Franklin en el descubrimiento de la doble hélice del ADN?
Con el objetivo de huir de tanta incertidumbre, acepta una invitación de su familia francesa para pasar el mes de agosto en la isla de Batz, en la costa bretona. Allí, en la vieja casona familiar, y al lado del mar, la esperan una bisabuela imponente, un tío abuelo extrañamente melancólico y un tío, librero de anticuario, muy atractivo.
Gracias a la capacidad de observación de Julia, que capta un detalle enigmático en unas fotografías antiguas que se remontan a la segunda guerra mundial, lo que tendrían que haber sido unas vacaciones familiares pronto se convertirán en unos días de investigación sobre sus orígenes y su identidad.

Lo primero que me llamó la atención fue la portada, muy elegante y con ese punto de tensión de la mujer de la imagen, tirando de un hilo, y es que es un poco como se encuentra la protagonista, Julia, intentando desentrañar el misterio que va descubriendo en torno a su familia materna y por otro lado, la sensación de que su marido y sus expectativas tira de ella hacia otro lado.

La acción arranca con Julia subida a un avión volviendo a su Barcelona natal tras haber pasado el mes de agosto en Batz, una isla de la Bretaña francesa donde reside su centenaria bisabuela y algún familiar más pero que acaba de conocer porque su abuela cortó toda relación con su familia mucho antes de nacer ella. A partir de ahí va a ir unas semanas atrás y vas a ver cómo toma la decisión de aceptar la invitación y todo lo que ello conllevará.

Esta mujer de treinta años, casada, deportista y que escribe guiones para documentales de ámbito científico, está a punto de embarcarse en un proyecto muy relacionado con su momento vital. Escribirá acerca del descubrimiento de la estructura del ADN y por una figura que ha sido relegada, la de Rosalind Franklin, la mujer que se quedó a las puertas del reconocimiento por el poco apoyo que recibió por ser mujer y por las ideas tan machistas de sus colegas. Está algo encallada con el proyecto y cuando su tío se pone en contacto con ella para que acuda al cumplaños de su bisabuela, dispondrá de unas semanas alejada de todo para terminar el guion y conocer mejor a su familia.

Esta rama de la familia es toda una incógnita. Cuando llega a la casa todo el mundo es muy amable y correcto, ella se siente muy bien recibida, pero cuando quiere indagar en el pasado de su abuela se encuentra con las reticencias de la madre de ésta, con la excusa del nerviosismo que le puede producir, a tan avanzada edad, no termina de resolver las dudas que se le presentan y ha sido genial ir viendo cómo va atando cabos, investigando y relacionando los detalles que extrae de las pocas fotografías que tiene de esos años con lo que va descubriendo de los distintos personajes.

Esos años son un tanto oscuros porque son los de la ocupación nazi de las islas del Canal y otras zonas de Bretaña por su ventajosa posición estratégica. En medio de todo ello, el bisabuelo, médico, la bisabuela, una mujer independiente que aprendió a hacer remedios con hierbas y los dos niños pequeños: Odile y Pierre, tendrán que vivir en un estado de incertidumbre y miedo y será una noche tormentosa de 1940 la que lo cambiará todo.

Como te decía al principio, el momento vital de Julia no es nada apacible, si bien este misterio del pasado le produce cierta curiosidad y quiere resolverlo, su dilema presente le afecta muchísimo más: su marido quiere tener hijos ya y ella no lo tiene tan claro. Me ha parecido acertado mostrar estas dudas y la presión social y cultural que sufrimos las mujeres con este tema. Carlos, el marido, no llega a tener una actitud condescendiente, pero está muy cerca, pero Julia es una mujer fuerte que defenderá la decisión a la que llegue con todas sus consecuencias.

Así pues, en un marco incomparable de tranquilidad y sosiego Julia no solo avanzará en un proyecto profesional que cada vez le ilusiona más, sino que tendrá que aclararse en cuanto a su presente y su futuro más inmediato junto a su marido, a la vez que descubrirá una serie de secretos casi enterrados en relación a su bisabuela y su abuela. La narración y el estilo de esta autora me han parecido geniales, la acción no decae en ningún momento, la ambientación es sensacional y mezclando el presente contado por Julia en primera persona con algunas pinceladas de la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial conforman una historia que te atrapa sin darte cuenta.