Un instante para ser nosotros, Ester Isel

miércoles, 21 de octubre de 2020

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Título: Un instante para ser nosotros
Autores: Ester Isel
Género: romántica contemporánea
Editorial: Kiwi
Sinopsis:
Doce años de diferencia, dos mundos distintos, un mismo destino de viaje que entrelaza sus caminos.
Olivia renunció a su futuro para ocuparse de la pastelería familiar tras el fallecimiento de su padre. Tres años después, está dispuesta a afrontar nuevos retos y cumplir su sueño de ir a la universidad, pero antes pasará dos semanas en Sivard, el anodino pueblo de su mejor amiga Ella. La inesperada llegada de Alan LeBlanc, un consagrado escritor que se recluye para finalizar su último manuscrito, lo cambia todo. Un «¿por qué no?» es lo que necesitan para arriesgarse a iniciar una historia de las que deja huella.
Cuando vuelven a encontrarse en la facultad y Olivia descubre que van a verse a diario, se arrepiente de haberse marchado de Sivard sin una despedida. Él va a presentar su libro y ella busca un hueco en el ámbito académico, su relación supone un obstáculo que echaría a perder las ambiciones de ambos. Sin embargo, las emociones de meses atrás siguen palpitando, el deseo y la conexión no se disipan con facilidad.
Hay instantes que nos marcan, pero ¿son suficientes dos semanas para grabar un «nosotros» en la piel? ¿Vencerán los convencionalismos y hallarán un modo en el que convertirse en ese ansiado plural?

 

Os hablo hoy de la novela que ganó el VII Premio Romántica Kiwi y que la autora ya presentó en el blog con un extracto muy especial. Aquí vas a encontrar un amor que quiere superar límites y barreras, muchos de ellos autoimpuestos, pero que no siempre es fácil, y en un momento u otro, tanto Olivia como Alan serán los que pongan distancia el uno del otro.

 

La vida de Olivia dio un vuelco en el momento más determinante de su vida; mientras que sus compañeros iba a la universidad y salían de sus casas para comenzar una nueva etapa, ella se tuvo que quedar en casa y hacerse cargo del negocio familiar. Sin embargo, eso solo fue un alto en el camino y ha llegado el momento, años después, de comenzar la aventura que le llevará a cumplir sus sueños.

 

El verano previo a comenzar la universidad tenía que haber sido todo relax con su mejor amiga en la casa de la abuela de esta, pero el ritmo de los lánguidos días cambia cuando conoce a un hombre con cierta aura enigmática y por el que siente una inevitable atracción.

 

Alan necesita tranquilidad para terminar su libro, o más bien para estructurarlo y comenzarlo porque va muy atrasado con las fechas de entrega. Escribe manuales técnicos universitarios y la documentación y redacción se les resisten en esta ocasión. Decide apartarse de todo y pasar unos días en un lugar un tanto aislado, pero la máxima distracción estaba esperándole cuando conoce a Olivia. Lo que no imaginó es que ella le dará esquinazo cuando pensaba que los dos habían sentido algo especial.

 

Como puedes imaginar, esto es solo el principio, y tras ese flechazo, se volverán a ver en una situación un tanto incómoda porque coincidirán en la universidad y aunque parecen estar seguros de lo que sienten, dar un paso en falso les puede costar muy caro.

 

En general, es una historia que se lee rápido y tiene muchos ingredientes atrayentes. Me ha gustado que Alan sea escritor pero no de novelas como podías creer en un princpio, si no de manuales de estudio; por otro lado, el empuje de Olivia es admirable, reponerse a una situación personal tan delicada y perseguir su sueño. Sin embargo, la ambientación, sobre todo en la primera parte, en verano, no me ha parecido que estuviera en Estados Unidos, podría haber sido un pueblo perdido de España. Y por otro lado, la relación entre ellos, el primer momento, es muy precipitado, aún sabiendo que es un flechazo, cosa que me encanta, quizá le ha sobrado algo de intensidad, porque al volver a verse, podría haberse desarrollado todo con más calma.

 

Así que, si te gustan las novelas con grandes sentimientos, ambientadas en la universidad, casi de profesor y alumna, puedes dar una oportunidad a la historia de Olivia y Alan y comprobar si son capaces de encontrar ese instante mágico en el que son ellos y solo ellos.  

 

Ester Isel presenta... Un instante para ser nosotros

viernes, 17 de abril de 2020

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Hola! Ester Isel se pasa por aquí para contarnos un poco más de su novela, Un instante para ser nosotros, que resultó ganadora del VII Premio Kiwi. La portada me parece muy elegante y los fragementos que nos regala hoy aquí dan cuenta de todo lo que nos vamos a encontrar, una narración cuidada con unos personajes que darán que hablar.

El próximo lunes, 20 de abril, se pone a la venta en digital, y un poquito más adelante en papel. Alan y Olivia tienen ganas de contarnos su historia, mirad qué sinopsis!:

Doce años de diferencia, dos mundos distintos, un mismo destino de viaje que entrelaza sus caminos.
Olivia renunció a su futuro para ocuparse de la pastelería familiar tras el fallecimiento de su padre. Tres años después, está dispuesta a afrontar nuevos retos y cumplir su sueño de ir a la universidad, pero antes pasará dos semanas en Sivard, el anodino pueblo de su mejor amiga Ella. La inesperada llegada de Alan LeBlanc, un consagrado escritor que se recluye para finalizar su último manuscrito, lo cambia todo. Un «¿por qué no?» es lo que necesitan para arriesgarse a iniciar una historia de las que deja huella.
Cuando vuelven a encontrarse en la facultad y Olivia descubre que van a verse a diario, se arrepiente de haberse marchado de Sivard sin una despedida. Él va a presentar su libro y ella busca un hueco en el ámbito académico, su relación supone un obstáculo que echaría a perder las ambiciones de ambos. Sin embargo, las emociones de meses atrás siguen palpitando, el deseo y la conexión no se disipan con facilidad.
Hay instantes que nos marcan, pero ¿son suficientes dos semanas para grabar un «nosotros» en la piel? ¿Vencerán los convencionalismos y hallarán un modo en el que convertirse en ese ansiado plural?

Os dejo con las palabras de Ester:

¿Qué se esconde en las páginas de la novela?
Un instante para ser nosotros es rock de los 80, dos desconocidos coincidiendo una noche de verano a la salida de un local y la persecución de ese instante en el que decides arriesgarte a ser plural junto a alguien. La obra habla de superar el pasado, cumplir sueños y restarle miedos a un amor marcado por la diferencia de edad.

Algunas canciones para acompañar su lectura...
Latch de Sam Smith
Under pressure de Queen
Heroes y Lazarus de David Bowie
With or without you de U2

Mi cita preferida:
«Amar es aceptar que la otra persona tiene poder para destrozarte y recomponerte. Es arriesgarte a que salga bien, mal, sea fugaz o inmortal; pero arriesgarte a que sea. Entornar la puerta sin llegar a encajarla, discernir lazos de ataduras, robar la cordura y no la libertad.»

Sobre Ester Isel
Soy publicista, tengo 29 años y vivo en Barcelona. En mi tiempo libre veo, grabo y comento sobre deportes minoritarios femeninos en redes sociales. Escribir para mí es sinónimo de evasión; con los auriculares puestos y melodías que me inspiren para cada historia, puedo pasarme horas viajando sobre papel.



Fragmento del prólogo
Así empieza «Un instante para ser nosotros», la historia de Alan y Olivia, su mundo de melodías, literatura y ese verano de coincidencias que entrelaza sus caminos:

«Olivia tiñe mi lengua de nostalgia, colorea madrugadas con su nombre y me acaricia las entrañas colándose entre melodías de Bowie, Springsteen y Queen. Es contingencia y perdición, la chica que hizo magia con los números y trazó un «enamorado» en mi piel animándome a acallar el dolor de las ausencias.
Ella despierta sentimientos aletargados con experiencias nuevas y yo, que creí haberlas probado todas a mi edad, me descubro borrando la retahíla de términos que colocaba al lado de mi nombre para definirme. Alan frustrado. Vacilante. Crítico. Obsesivo. Sagaz. Y ahora, jodidamente enamorado. Con Olivia no hay alternativa. Palpitar es una reacción, el instinto de supervivencia gritándome que salte al vacío y arriesgue lo poco que me queda para alcanzar lo inimaginable, un acto reflejo que toma las riendas sin consultar con la conciencia.
Enamorado. Lo estoy, de cada uno de los aspectos de mi vida. Del confort de un trabajo sin horarios que me pone a prueba a diario, incluso cuando me genera ataques de histeria esporádicos y determina qué hacer con mi autoestima. «¿Vas a lograr un párrafo decente o diez de pésimo contenido y carentes de significado?». No importa porque pienso en Olivia y mis comisuras se elevan en una sonrisa, relativizo los bloqueos equilibrando la balanza con su presencia y los metros desocupados de mi ático no me zarandean con el eco de la soledad.
Ya no soy Alan LeBlanc, el escritor o Alan a secas. Así lo he plasmado en cada una de las páginas de mi próximo libro, el cuarto, cuyo prólogo ha contado con infinidad de modificaciones a lo largo de los últimos meses.»

Este inicio es muy prometedor, no me digáis que no. Irresistible Alan, seguro, y una prota que le sacará de su zona de confort, drama, tensión y mucho romance. ¿Qué me decís? ¿Cómo os imagináis que será su historia?