Autora: Jodi Picoult
Editorial: Umbriel
Ficha del libro
Género: Narrativa
Sinopsis:
Alice Metcalf es una científica que ha dedicado parte de su vida a estudiar el duelo de los elefantes, ha realizado increíbles trabajos de investigación sobre los animales que ama. Su pasión por ellos no tiene límites. Un día, sin más, desaparece de forma misteriosa en un trágico accidente. Nadie sabe de ella y ha dejado sola a su hija Jenna.
Durante más de una década, Jenna Metcalf no ha dejado de pensar en su madre, se niega a creer que la haya abandonado, la busca sin descanso en diferentes webs y portales de Internet al tiempo que lee detenidamente los viejos diarios de Alice, en los que espera encontrar alguna pista sobre su paradero.
Desesperada por averiguar la verdad, Jenna consigue la ayuda de dos extraños aliados en su búsqueda: Serenity Jones, una vidente que alcanzó la fama localizando a personas desaparecidas, pero que ahora ha perdido la fe en sus dones, y Virgil Stanhope, un curtido detective privado que investigó el caso de Alice junto con la extraña muerte de una colega de la científica. Mientras los tres trabajan juntos para descubrir qué le ocurrió a Alice, empiezan a plantearse preguntas difíciles, lo que no imaginan es que las respuestas pueden ser terribles.
A la hora de escribir la reseña de un libro prefiero que pasen unos días antes de ponerme a ello, pero con esta historia necesitaba poner en palabras todo lo emocionante que me ha parecido, toda la humanidad que rodea al tema con los elefantes, toda la intriga que he vivido con Jenna en la búsqueda de su madre, en definitiva, ordenar todas estas sensaciones para poder decirte que tienes que leer esta novela.
Leyendo un poco la sinopsis puedes hacerte una idea de por dónde se va a desarrollar la trama, una adolescente que busca a su madre, desaparecida años atrás y de la que solo tiene unos diarios sobre sus investigaciones y muchas preguntas sin respuesta. Pero enseguida descubres que va a haber mucho detrás de esta premisa, pues las voces narrativas se multiplican.
Por un lado tenemos a la propia Alice, la madre de Jenna, contando su estancia en África, observando y estudiando los elefantes y su proceso de suelo, cómo conoce a Thomas y cómo decide cambiar de vida e instalarse en la reserva para elefantes de Nueva Inglaterra. Toda esta parte es la que contiene los datos sobre los elefantes, fruto de las investigaciones de Alice y de la que te hablaré un poco más adelante.
Por otro lado tenemos a las dos personas a las que Jenna pide ayuda: Virgil, el detective que investigó lo ocurrido la noche de la desaparición y Serenity, un vidente venida a menos que fue famosa pero cometió un error que está pagando todavía hoy.
Estos cuatro personajes van a ir contando su propia historia y la historia en común que les une; Jenna, con un objetivo claro, va a ir arrastrando a Serenity y Virgil hacia las pistas que se les van presentando porque, por encima de todo, quiere saber si su madre la abandonó, si la quería. Sientes por Jenna mucha ternura; con su madre desaparecida, ha crecido con la abuela porque el padre está internado en una institución psiquiátrica, ves que es una niña muy lista pero esa incertidumbre con respecto a los sentimientos de su madre hacia ella la están haciendo sufrir mucho.
Hay muchos giros en la investigación, aparición de evidencias, pruebas forenses, hipótesis que lanzan sobre lo que ocurrió aquella noche. En realidad, según vas avanzando en la lectura parece que sepas menos de lo que sabías al empezar, todo se desmonta y apunta a otra dirección, pero ese también es uno de los puntos fuertes de la novela, cuando creías que ya sabías por dónde iba a ir la acción, ocurre algo que lo echa por tierra.
Además de toda la trama de la desaparición y la investigación, están de fondo los elefantes, o más bien las elefantas, pues es una sociedad matriarcal y a lo largo de los distintos escenarios puedes ver cómo es la vida de estos animales en su habitat natural, cómo se les trata en cautividad y cómo muchas personas hacen lo imposible por procurarles un retiro lo más digno posible. Estoy segura que has visto, como yo, documentales sobre estos animales, pero leer sobre su proceso de duelo, tan parecido al nuestro, es cautivador. Cuando un hijo o una madre mueren, no solo le vela el familiar, si no toda la manada, presentan sus respetos tocándole suavemente, le cubren de tierra y ramas, cuando pasan de nuevo por el lugar guardan silencio...todos estos rituales ante la muerte y cómo les recuerdan, cómo superan el dolor y siguen adelante...no puedes más que sentir empatia y sufrimiento cuando lees las barbaridades que comete el ser humano contra ellos.
Sobre el desenlace poco voy a contarte, pero sí te diré que es tan sorprendente que estoy segura que tras finalizar la novela, vas a quedarte pensando, como hice yo, sobre todo lo que has estado leyendo, los escenarios, los personajes, hasta recomponer de nuevo la historia a la luz del final.
Con todo lo pausada que parece la historia al principio, hasta que se sitúan todos los personajes, adquiere un ritmo ágil después, con descubrimientos y teorías a cada momento, que junto con la alternancia de narradores y las elefantas de fondo, hacen que disfrutes mucho de la lectura.
¿Te animas a investigar con Jenna? ¿Tienes curiosidad por saber cómo se comportan los elefantes ante la muerte? Cuéntame!
Por otro lado tenemos a las dos personas a las que Jenna pide ayuda: Virgil, el detective que investigó lo ocurrido la noche de la desaparición y Serenity, un vidente venida a menos que fue famosa pero cometió un error que está pagando todavía hoy.
Estos cuatro personajes van a ir contando su propia historia y la historia en común que les une; Jenna, con un objetivo claro, va a ir arrastrando a Serenity y Virgil hacia las pistas que se les van presentando porque, por encima de todo, quiere saber si su madre la abandonó, si la quería. Sientes por Jenna mucha ternura; con su madre desaparecida, ha crecido con la abuela porque el padre está internado en una institución psiquiátrica, ves que es una niña muy lista pero esa incertidumbre con respecto a los sentimientos de su madre hacia ella la están haciendo sufrir mucho.
Hay muchos giros en la investigación, aparición de evidencias, pruebas forenses, hipótesis que lanzan sobre lo que ocurrió aquella noche. En realidad, según vas avanzando en la lectura parece que sepas menos de lo que sabías al empezar, todo se desmonta y apunta a otra dirección, pero ese también es uno de los puntos fuertes de la novela, cuando creías que ya sabías por dónde iba a ir la acción, ocurre algo que lo echa por tierra.
Además de toda la trama de la desaparición y la investigación, están de fondo los elefantes, o más bien las elefantas, pues es una sociedad matriarcal y a lo largo de los distintos escenarios puedes ver cómo es la vida de estos animales en su habitat natural, cómo se les trata en cautividad y cómo muchas personas hacen lo imposible por procurarles un retiro lo más digno posible. Estoy segura que has visto, como yo, documentales sobre estos animales, pero leer sobre su proceso de duelo, tan parecido al nuestro, es cautivador. Cuando un hijo o una madre mueren, no solo le vela el familiar, si no toda la manada, presentan sus respetos tocándole suavemente, le cubren de tierra y ramas, cuando pasan de nuevo por el lugar guardan silencio...todos estos rituales ante la muerte y cómo les recuerdan, cómo superan el dolor y siguen adelante...no puedes más que sentir empatia y sufrimiento cuando lees las barbaridades que comete el ser humano contra ellos.
Sobre el desenlace poco voy a contarte, pero sí te diré que es tan sorprendente que estoy segura que tras finalizar la novela, vas a quedarte pensando, como hice yo, sobre todo lo que has estado leyendo, los escenarios, los personajes, hasta recomponer de nuevo la historia a la luz del final.
Con todo lo pausada que parece la historia al principio, hasta que se sitúan todos los personajes, adquiere un ritmo ágil después, con descubrimientos y teorías a cada momento, que junto con la alternancia de narradores y las elefantas de fondo, hacen que disfrutes mucho de la lectura.
Gracias a la editorial por el envío del ejemplar