Estamos hechos de gotas de lluvia, Saray García

martes, 28 de mayo de 2019

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Título: Estamos hechos de gotas de lluvia (Cicatrices #2)
Autora: Saray García
Género: romántica contemporánea
Editorial: Autopublciado
Sinopsis:
Para algunos, las heridas que sangran no son más que un bálsamo para sobrellevar las que están bajo la piel y nunca cicatrizan.Gael lleva demasiado tiempo huyendo de sí mismo, de esa verdad que todavía no es capaz de afrontar. Pero está agotado de vivir sin rumbo, porque, vaya donde vaya, cada vez es más consciente de que no logrará dejarla atrás.Decidido a avanzar, se aferrará a ese par de manos que saben mucho más que él de cómo salir adelante, con la esperanza de que los nuevos momentos a su lado, la vida que empieza a recuperar, acaben sepultando los viejos recuerdos y el dolor se mitigue.Pero lo peligroso de enterrar una parte de sí mismo es que, cuando acabe saliendo a la luz, quizá haya errores de su pasado que no todos estén dispuestos a perdonar. Tal vez él mismo sea quien no pueda hacerlo.

Hace justo un año se publicaba la primera entrega de la serie Cicatrices con la historia de Enzo y Alex en Estamos hechos de polvo de estrellas y la aparación, desde el principio, de Gael, hermano de Enzo y artífice para que este y su vecina se conocieran, te robaba el corazón porque veías que su historia iba a ser difícil, llena de dolor y sombras y muchos sentimientos revueltos pero a la vez que su vuelta a la luz iba a ser emocionante y no ha decepcionado. Esta novela es totalmente absorbente, estás todo el tiempo viendo cómo avanza y a veces también cómo retrocede y cómo va recomponiendo su vida.

El tiempo en el que se desarrolla esta novela es el mismo que el anterior, son tramas paralelas, por lo que realmente, si no has leído el anterior podrías leer este sin problemas aunque yo te aconsejo que conozcas a Gael en la historia de su hermano. Había cosas que no entendías pero aquí tienen su explicación puesto que es él mismo, junto con la voz de la protagonista femenina, quienes van a narrar en primera persona los meses más decisivos de sus vidas.

<<(...) La vida es una escalera, Gael, y ya llevas demasiado tiempo estancado en el mismo escalón. Es hora de avanzar.
Busco el piercing en mi labio pero, como siempre desde que me lo quité, acabo mordiéndome el punto en el que debería estar.
- ¿Y si el siguiente escalón parece tan alto como una jodida montaña?
Una leve sonrisa hace que sus labios se estiren antes de besar mi frente sin haber dudado ni un segundo antes de hacerlo. 
- Estás más cerca de la cima de lo que imaginas o no estaríamos teniendo esta conversación.>>

Empiezo con él, con Gael. El descontrol en el que se asienta su vida es inmenso, las malas compañías, la desidia, la rabia, peleas y un abandono total de sí mismo, todo ello forma parte de su presente pero solo desde hace dos años, el tiempo que ha pasado desde que ocurrió un hecho que le ha marcado y por el que se culpa una y otra vez y le impide avanzar. Él está enfadado con el mundo pero no al revés porque tanto su madre como Enzo y Cooper están ahí, tendiéndole la mano, esperando que la coja y puedan empezar a ayudarle a arreglar cada parcela de su vida.

El primer paso llegará cuando acepte el trabajo de camarero en el Hendrix, el bar de Cooper y esta pieza de normalidad será la que le permita conocer a una chica especial, su Burbuja, quien ha tenido su dosis de dolor y sacrificio y donde al verse reflejado quiere volver a ser el chico que fue antes. Ha tenido dos grandes pasiones desde bien joven, la fotogarfía y las motos. Ambas quedaron encerradas hace mucho tiempo por lo que suponía enfrentarse a ellas y por todo a lo que le recordaban. Serán dos pilares fundamentales que le servirán para salir del pozo en el que se encuentra por las nuevas conexiones que puede establecer en torno a ellas y ver esa evolución es tan real y bonito que te aseguro que alguna lágrima y suspiros se te escaparán.

Se ha mantenido el misterio alrededor del nombre de Brubuja y no seré yo quien lo desvele pero lo cierto es que lo descubres en las primeras páginas, aún así, a Cooper ya le hacía gracia, puedes pasarte por la presentación para saber lo que opina de ellos.

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Burbuja es una chica responsable, madura, que desde que era adolescente se autoimpuso el papel de madre para su hermano desde que perdieron a la suya e intenta ayudar a su padre en todo lo posible. Justo ahora están viviendo un bache que parece no tener fin porque un accidente mantiene a Joan apartado de su horno y a ella con dos trabajos y haciendo equilibrios con la universidad para llegar a todo.

La llegada de Gael al Hendrix supone para ella una revolución porque su actitud la descoloca, la tensión es palpable y las pullas que se lanzan son geniales, pero también la desconcierta la atracción que siente hacia él y es que lo que menos necesita en ese momento es esa complicación porque si algo intuye desde el principio que es "complicado" es la palabra que mejor le define.

El pasado siempre vuelve y en la vida de Gael estará muy presente. Las compañías que ha estado frecuentando meses atrás no son de las que se conforman con un adiós y serán una piedra inmensa en el camino de su recuperación porque volverán en el momento menos indicado y cuando más daño puedan hacer. La recuperación psicológica de Gael y el proceso natural por el que tiene que pasar es impecable, etapas que llevan su tiempo y que tiene que ir alcanzando por sí solo pero dejándose ayudar por todos aquellos que le quieren.

Si bien la relación de pareja está muy ligada a su estabilidad personal, en la medida que va sintiéndose más fuerte y se va reconciliando consigo mismo puede ofrecer algo a Burbuja, las relaciones con su madre, con Enzo, con Cooper, son maravillosas. Reestablecer el vínculo que tan debilitado estaba por su parte por toda la culpa que sentía es muy emocionante. Aunque la situación de ella no sea tan dramática sí se ve que hay baches y malas rachas que puede tener cualquiera, lo importante es cómo se enfrentan esos momentos y lo fortalecido que sales de ellos.

Volver a esta familia ha sido especial, volver a ver los inicios de Enzo y Alex, lo díficil que era Gael en esos días, la preocupación de Jules por llegar hasta su hijo, esa otra familia unida a la que conoces aquí que vivió el dolor más grande y que tienen que enfrentarse a momentos difíciles, los cameos de la serie Polos opuestos de Neïra son magníficos. Si aún no conoces a Gael no lo pienses más, es único.

Para terminar, el epílogo. Esa maravilla lleno de detalles y momentos con tanto sentido para cada uno de los personajes. Acaba, igualmente, en el punto que el anterior y la historia de Cooper está ahí, esperando para ver cuál ha sido todo su camino hasta llegar donde está. Sin duda será otra montaña rusa que estoy deseando leer!

Saray García presenta... Estamos hechos de gotas de lluvia

viernes, 17 de mayo de 2019

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Hola! Ya no queda nada para tener en nuestras manos la historia de Gael, el hermano de Enzo que tantos momentos emocioantes nos dio en Estamos hechos de polvo de estrellas. Hemos podido ir viendo retazos de lo que va a ser su historia y a su Burbuja pero estoy segura que sumergirnos de lleno en su desarrollo nos va a traer muchas lágrimas a los ojos antes de ponernos una sonrisa inmesa en la cara.

Quiero dar las gracias a Saray, una y mil veces, por hacer de estas presentaciones algo aún más especial. Si en el anterior ocasión de La autora presenta, eran los propios Gael y Cooper quienes presentaban a Alex y Enzo, ahora es solo Coop quien se enfrenta a mis preguntas :P

Espero que os guste y que aumenten aún más las ganas de comenzar a leer su historia, el 22 de mayo a la venta!



Avanzo esquivando gente e ignorando el teléfono que no para de vibrar en mi bolsillo. Sé que es Gael con otro «compórtate blablablá o…» y, como con todos los demás mensajes que ha estado mandando desde ayer cuando salí de Barcelona, con este también voy a limpiarme el culo.

¿Qué coño tiene de divertido comportarse?

De momento ya llego tarde, y confío en reconocer a Sara cuando la vea, porque esta vez no tengo foto. Me parecía de mal gusto «dormir» en casa de una amiga con la foto de otra en el bolsillo.

Digan lo que digan los mensajes del pesado de Gael, soy todo un caballero.

Nada más abrir la puerta la localizo; está en la misma mesa apartada de hace un año. No se ha dado cuenta de que voy hacia ella, así que cuando me paro a su lado y hablo, da un bote sobre la silla. Qué mona.

—Te he reconocido por la libreta —explico sonriendo por su sonrojo.

—Perdona, no te había visto —se disculpa con una mano sobre su corazón posiblemente acelerado.

Doy una par de golpecitos sobre la cubierta de la libreta.

—Recuerdo las estrellitas.

Supongo que es mejor decir eso que: «Si te gustan las estrellas, yo podría hacer que vieras constelaciones enteras solo con una mano», sobre todo si no quiero que Gael me esté dando el coñazo lo que queda de año.

—Así que eres observador —dice invitándome a tomar asiento frente a ella.

Ignoro su gesto y me agacho para darle un par de besos.

—Lo de dar besos para saludar es una de las costumbres españolas que más me gustan —ofrezco como explicación—. Y se podría decir que soy… atento.

Cada uno que lo interprete como quiera.

Por la forma en la que Sara se muerde el labio, creo que lo ha interpretado al estilo Coop, y el carraspeo que hace antes de hablar solo lo confirma.

—Es una pena que Gael no haya podido venir esta vez, tenía un montón de preguntas para él.

Bueno, podría decirle unas cuantas veces en las que no le habría gustado para nada tener enfrente al «encantador» Gael, pero creo que en parte algo ya se huele y, de todos modos, será mejor que lo descubra por ella misma.

Ordeno un café y tomo asiento.

—Sí, una auténtica pena —concedo intentando no imprimirle un toque irónico—. Me pidió que me disculpase por él. Se les han juntado varios encargos en el estudio y están hasta arriba.

—Espera. —Parece como si de repente hubiera visto la luz—. Tengo que aprovechar la oportunidad de preguntar esto. ¿De verdad Bruno, Bruno Dávila, es el jefe de Gael?

Soy demasiado vanidoso como para no sacar provecho de esto.

—En realidad yo soy más jefe de Gael que el hippie de Bruno —protesto con una de mis típicas dramatizaciones—. Pero, claro, él se lleva todo el mérito. Me gustaría que se hubieran conocido un poco antes, igual lo de acogerlo como ayudante no habría salido tan bien.

La veo apuntar algo en la libreta mientras colocan mi café en la mesa. Cuando alza la mirada de vuelta a la mía, el brillo de la curiosidad deslumbra en ella.

—Por partes. ¿Me puedes contar algo más de ese Gael de «un poco antes»?

Mi cabeza va directamente a Enzo, a lo jodida que fue esa época, y pierdo cualquier intención de bromear. Tomo un sorbo para intentar pasar la bola de los recuerdos.

—No hay mucho bueno que contar. Supongo que todos nos volvemos personas oscuras y difíciles cuando nos suceden ciertas cosas. —No lo supongo, lo sé de primera mano, pero por suerte no estoy aquí para hablar de mí—. Gael… llevó «oscuro y difícil» a otro nivel.

—Lo siento —dice comprensiva.

—Lo importante es que ahora luce como una bombilla led —bromeo para aligerar el ambiente—, aunque fácil no creo que sea una palabra que vaya a ir del todo con Gael nunca. De hecho —y por los pelos recuerdo que no puedo decir su verdadero nombre—, Burbuja suele llamarlo cretino arrogante.

Sara apunta más cosas, y puedo sentir de vuelta todo su entusiasmo.

—Se me acumulan las preguntas —dice emocionada escribiendo «Burbuja» en mayúsculas y haciendo un círculo a su alrededor.

—Puedes aprovecharte de mí todo lo que quieras —ofrezco con un guiño.

Yo también soy un poco cretino, pero es que las mejillas sonrosadas tienen un algo que…

—Volvamos un momento a Gael y luego pasamos a su Burbuja —dice repasando sus notas—. De acuerdo con lo que has dicho antes, ¿puedo entender que Gael trabaja para ti en el Hendrix?

—Se podría decir que Gael ha hecho cosas bastantes interesantes en el Hendrix.

—¿Eso es una respuesta evasiva?

—Eso es más información de la que en realidad me has pedido —replico con una sonrisa que evidencia que no voy a contar nada más.

—Dejarme así, a medias, podría considerarse cruel.

A la mierda Gael y sus amenazas, hay un límite para mi capacidad de controlar mi boca.

—Confía en mí, nunca te dejaría a medias.

Creo que el tono con el que lo he dicho ha dejado cristalina la connotación sexual, y ahora la cara al completo de Sara tiene un precioso tono guindilla.

Toma su refresco y bebe un trago, así que yo la imito con mi café.

—Entonces… Burbuja.

—Ajam.

—¿Qué tal un nombre real por el que llamarla?

Me río. Por tonto que sea, ya que va a ser algo que se desvele inmediatamente, todo este secretismo en torno a su identidad me divierte.

—Podría darte algo más… jugoso —la tiento apurando el café.

—¿Qué? —pregunta impaciente.

Me cruzo de brazos con aire orgulloso.

—¿Qué tal pruebas gráficas de su primer beso?

Abre los ojos como platos. Soy el rey de la distracción.

—¿Estabas allí? ¿Las tienes aquí?

Mi carcajada es tan profunda que creo que hago tambalearse la mesa.

—No exactamente, pero es otra de las cosas que podrás entender dentro de poco. —Hace un mohín al darse cuenta de que acabo de volver a quitarle el caramelo de la boca, así que decido darle algo como compensación—. Ella es… una chica increíble. Pero increíble de verdad. Fuerte, valiente, trabajadora. Además, es la mejor hija y hermana que alguien podría tener.

—Parece que la conoces bien.

—Muy bien.

Miro mi reloj con discreción y le doy un pequeño empujoncito a mi taza vacía hacia el centro de la mesa. No quiero ser grosero, pero tengo una cita en un rato con alguien con quien nadie me obliga a mantener al mínimo mis encantos, así que…

—No te quito más tiempo —dice ella siendo la buena chica que me imaginaba—. Solo una pregunta más.

—Claro, adelante.

—Aprovechando tu vena musical, ¿podrías darme una canción para cada uno de ellos?

La verdad es que la respuesta es sencilla gracias a que, como Alex y Enzo en su momento, ellos también tienen su propia banda sonora.

—Para Gael, sin duda, Pausa, de Izal. —O al menos para el Gael que necesita conocer para entender toda la historia—. Y para Burbuja Supergirl, de Anna Naklab.

Cierra la libreta después de apuntar las canciones y me mira con agradecimiento.

—Creo que ya puedo dejarte libre —afirma con un suspiro satisfecho.

—Libre es mi segundo nombre —bromeo con una sonrisilla pícara.

Me levanto sacando mi cartera y, antes de alejarme, le doy los correspondientes besos de despedida.

—Ha sido un placer.

Demasiado fácil como para no tomarlo.

—Oh, te aseguro que soy todo placer.

Si estáis ahora mismo con las ansias por las nubes por que llegue el día en que tengamos la historia en nuestras manos, compartimos sentimiento! Y para cerrar la presentación este pedazo de booktrailer:


¿Qué os ha parecido? Contadme!

Saray García presenta...Estamos hechos de polvo de estrellas

jueves, 17 de mayo de 2018




Hola! Vuelvo con una presentación de lo más especial. Saray ha encontrado una fantástica manera de presentarnos a sus personajes principales y a los secundarios, esta nueva familia de la serie Cicatrices que nos va a enamorar. Su anterior bilogía Antes de conocerme y Después de encontrarme me conquistaron desde la primera página y te la recomiendo mucho!

Además, una muy buena noticia, ya puedes comprar en papel el libro!! Pincha aquí y hazte con el tuyo: Cicatrices 1. Si quieres esperar a la versión digital, el próximo lunes sale a la venta.

En esta nueva novela, conoceremos a Álex y Enzo y también a unos secundarios de lujo, Cooper y Gael, el mejor amigo y el hermano, respectivamente, del protagonista masculino. Precisamente son ellos quienes los van a presentar y por lo que se intuye, tendrán su historia...las ganas aumentan exponencialmente, ¿a que sí? 

Pero vamos con la presentación del primer volumen de la serie Cicatrices, a disfrutarlo!



Aprovecho que Coop le está poniendo el papelito de la hora al coche para echarme un cigarro antes de entrar en la cafetería y, de paso, lloriquearle un poco a Alex por habérmela jugado.



Puedes recordarme por qué me he dejado engañar para hacer esto???

Porque tu hermano y yo te hemos peloteado mucho por hacer tan bien el booktrailer



Me quedó de puta madre ehhh

Tenéis un morro…

Pero si te hemos librado de currar un finde y encima te hemos pagado un viaje!!!!

CON COOPER

Jijiijiij

No iba a ser todo tan bonito ;-)

Si la lía yo no quiero saber nada

Pero qué va a liar!!??

No seáis cafres y portaos bien con Sara

Ni que no lo conocieras…

Le va a entrar

Ay mi madre… Lo mato

Voy a decirle a Enzo que lo llame

Demasiado tarde…



Levanto la mirada del móvil justo a tiempo para ver a Cooper alcanzarme.

—¿Entramos o qué? —Echa mano a su bolsillo y se saca… ¡una foto de la chica! Sonríe guiñándome un ojo y pone cara de inocente—. ¿Cómo pensabas reconocerla si no?

—Las milongas guárdatelas para Enzo —respondo apagando el cigarro y abriendo la puerta.

No tardo demasiado en localizar a nuestra cita. Sara está en una mesa un poco apartada, perfecta para hablar un rato con tranquilidad, y se levanta en cuanto nos ve acercarnos.

Resulta graciosa la manera en la que sus ojos se abren como platos, pero eso no le impide repasarnos de arriba abajo a ambos. Quien sabe, quizá a nosotros también nos acabe dedicando una entrada en el blog.

—Vosotros debéis de ser Cooper y Gael.

—Yo puedo ser lo que tú quieras que sea, preciosa —se adelanta Coop, dándole un beso con la mano posada en su cintura.

A Sara se le escapa una sonrisilla, y yo aprovecho para apartar al capullo de mi jefe y presentarnos.

—Hola, Sara —la saludo con un par de besos—. Soy Gael, el hermano pequeño de Enzo, y este —digo dando un manotazo a mi acompañante— es Cooper, su mejor amigo.

—Bienvenidos a Madrid  —contesta encantadora invitándonos a sentarnos—. Bueno, habladme un poco de Alex —pide sacando una libreta muy mona llena de estrellitas y un boli con un dibujo de cerezas para tomar notas.

Cooper suspira.

—Tiene unas piernas fabulosas.

Me giro hacia él y le acuso con la mirada. Si va a estar haciendo el capullo todo el rato, es mejor que se largue.

—Piernas fabulosas, anotado —bromea ella.

Entonces Coop chasquea la lengua sin apartar la mirada de la mía y sonríe de verdad.

—Eres tan fácil de cabrear como Enzo.

Mi respuesta es una peineta y, cuando quiero darme cuenta, Sara ha inmortalizado el momento con su teléfono.

—¿Siempre estáis así? —pregunta.

—La mayor parte del día.

—Somos una familia feliz —añade Coop sonriente y muy satisfecho.

Nos mira divertida y toma un par de notas en su libreta. Eso me hace recordar su pregunta inicial.

—Alex es toda empatía y cariño, por esos sus niños la adoran.

—¿Sus niños? —cuestiona sin apartar el boli del papel.

—Es enfermera —explica Coop—. Normalmente trabaja en el ala de pediatría, aunque a veces le toca rotar. Esos días es mejor no acercarse demasiado, ya me entiendes —se burla haciendo una mueca exagerada.

—Ignóralo —intervengo—. Ver a Alex cabreada o de mal humor es prácticamente imposible. Y te aseguro que yo he hecho méritos más que de sobra, pero… Es maravillosa.

—¿Tanto como ese pasado que se intuye en las fotos del booktrailer? —insiste para ver hasta dónde le podemos contar.

—Tanto como la parte bonita, sí.

—¿Y sobre la parte fea…?

Coop se incorpora apoyando los codos en la mesa y la mira con intensidad.

—Alex es más fuerte que cualquiera de nosotros —asegura con un matiz de orgullo en la voz—. Se ha levantado todas y cada una de las veces que la vida le ha puesto la zancadilla. Es una valiente.

—Es puro color, pero la vida la colocó sobre un lienzo demasiado gris —añado apretando los puños bajo la mesa.

Asiente comprendiendo que no podemos entrar en detalles, que cada uno tendrá que ir descubriendo poco a poco su historia, y decide pasar a mi hermano.

—¿Podéis decirme algo de Enzo que no sepamos?

Por la mirada con la que pronuncia el nombre de mi hermano sé que, al menos sobre su aspecto, va sobrada de información.

—Es un rayado de la vida —se me adelanta Cooper.

Yo suelto una carcajada por la cara de mártir que ha puesto al decirlo, y ni me molesto en evitar que Sara lo apunte; total, es la pura verdad.

—Tiene la mala costumbre de pensar demasiado. Siempre se preocupa por todo.

—Y por todos —puntualiza Coop mirándome con intención, y asiento sabiendo que yo he sido el culpable de muchas de sus noches de insomnio—. Le apasiona su trabajo, así que lo utiliza a menudo para evadirse del mundo y tratar de vaciar su mente.

—Y, cuando eso no funciona, se desahoga corriendo o dándole puñetazos al saco de boxeo.

—O intentando dármelos a mí —me recuerda. Sara lo mira algo sorprendida, así que Coop aclara sus palabras—. A los dos nos gusta boxear. Practicamos juntos sobre el ring siempre que podemos.

Por las chiribitas que parecen hacer sus ojos, sé que se los está imaginando con los guantes y sin camiseta.

—¿Y en qué decís que trabaja Enzo?

—Es el dueño de un taller de restauración —digo con orgullo.

—Restauración de… ¿muebles?

Cooper se carcajea como respuesta, aunque los dos sabemos que Enzo puede reparar cualquier cosa que se proponga.

—De clásicos. Coches y motos —explica en cuanto deja de reír—. Y de vidas de hermanos descarriados, ya que estamos.

—¿Eso era necesario? —protesto por la pulla.

—Hasta hace cuatro días eras bastante gilipollas, así que sí, era necesario —afirma encogiéndose de hombros—. Además, me he adelantado a la siguiente pregunta, ya verás.

Sara me regala una sonrisa comprensiva y pregunta con sus ojos fijos en mí.

—¿Me puedes contar cómo se conocieron?

Odio que el puto Cooper haya tenido razón.

—Podría decirse que el hecho de que yo fuera un poco complicado por aquel entonces ayudó bastante, sí.

Me mira intrigada, pero no voy a dar más información. No queda demasiado para que pueda averiguar hasta el último detalle.

—Yo creo que con esto tengo suficiente —comenta repasando sus notas—. Bueno, en realidad tengo una pregunta más —dice alzando la mirada decidida—. ¿Alguna primicia sobre el segundo libro de la serie? ¿Título? ¿Fecha? —Su sonrisa se ensancha y sus ojos brillan—. ¿Protagonista?

Nos miramos entre nosotros con malicia. Ha llegado el momento de despedirse, pero vamos a asegurarnos de que Sara no pueda sacarnos de su cabeza.

—Lo acabas de conocer —suelta Coop con su mejor sonrisa canalla, levantándose y dejando un billete sobre la mesa para pagar los cafés.

Me levanto también y, dándole una vuelta al piercing de mi labio, atraigo su atención directamente hacia mi boca.

—Ahora solo te queda averiguar cuál de los dos será.

Gracias infinitas a Saray por esta maravillosa presentación, por crear historias que dejan huella y por esta nueva pareja, que seguro que se cuela en nuestros corazones desde el minuto uno.

¿Aún no has visto el booktráiler? Pues aquí lo tienes ;)