Quizás en otra vida, Taylor Jenkins Reid

lunes, 16 de noviembre de 2020

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Título: Quizás en otra vida

Autores: Taylor Jenkins Reid
Género: romántica contemporánea
Editorial: Titania
Sinopsis: 

¿Está escrito nuestro destino? ¿O depende de las decisiones que tomamos? ¿Es simplemente fruto del azar?

A sus 29 años, Hannah Martin todavía no sabe qué quiere hacer con su vida. Ha vivido en seis ciudades diferentes y pasado por innumerables trabajos desde que se graduó. Pero, ahora, Hannah ha decidido regresar a Los Ángeles, su ciudad natal, donde se instala en casa de Gabby, su mejor amiga. Una noche, ambas deciden salir y Hannah se encuentra con Ethan, su amor de juventud. ¿Qué pasará si vuelve a casa con Gabby? ¿Y si se queda un rato más con Ethan?

En tramas alternas, Hannah vivirá las consecuencias de una y otra elección. Pero, ¿puede una decisión aparentemente trivial cambiar el curso de nuestra vida?

Brillante y emotiva, esta novela aporta una perspectiva fresca y diferente sobre si realmente existe nuestra media naranja, si a través de nuestras decisiones podemos trazar nuestro propio destino y, en definitiva, si realmente hay una única manera de encontrar la felicidad.


Cada libro que leo de esta autora me reafirma en que es una de las imprescindibles en mis estanterías; sus novelas son frescas y divertidas pero tratando temas que te hacen reflexionar. Además, aquí, viene al final una guía con preguntas a modo club de lectura que me ha encantado. He leído ya cuatro novelas y todas ellas ha sido originales y diferentes entre sí, manteniendo la esencia, como digo, de la reflexión sobre temas universales.

 

Aquí, la protagonista, se enfrenta a una decisión que puede cambiarlo todo, de forma literal, porque en la primera noche que pasa en Los Ángeles, ciudad a la que regresa tras una década viajando por el país, se reencuentra con su novio del instituto y la decisión de irse con él o regresar a casa con su amiga forman las dos líneas alternativas en las que se desarrollará su vida.

 

Hannah ha estado dando tumbos de un lado a otro del país y tras una ruptura traumática en Nueva York con su pareja, un hombre que le escondió buena parte de su vida, regresa a su casa; este concepto es algo relativo para ella, puesto que sus padres se mudaron con su hermana a Londres para que esta siguiera sus estudios de ballet y Hannah pasó su último año de instituto con la familia Gabby, su mejor amiga. Ahora, tras su paso por la universdida y no haber encontrado su lugar, se refugia en lo único conocido con la esperanza de encontrar las respuestas a qué hacer con su vida.

 

Ethan, su novio del instituto, se pone en contacto con ella nada más aterrizar y quedan todos esa misma noche para ponerse al día. Es una noche de celebración, de nuevos comienzos y el final de la velada supondrá todo un inicio para Hannah porque el decidir si se queda con él o no marcará la diferencia.

 

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Siguiendo esta premisa, será como si leyeras dos novelas, porque la decisión de quedarse con Ethan lleva a Hannah en una dirección y la de marcharse con Gabby y el marido de esta a su casa, conllevará una vida totalmente distinta. Ese punto de bifurcación es de lo más interesante, parece algo trivial y sin importancia, pero para Hannah supone ganar y perder mucho, en una línea comenzará una historia de segundas oportunidades pero una sorpresa inesperada podría tambalear todo y en la otra conocerá a alguien en unas circunstancias que jamás imaginó que pudieran ocurrirle. No quiero contarte mucho más, solo que seguro que tendrás tu línea favorita, yo tengo la mía, desde luego.

 

Este hecho hace que pienses sobre esos acontecimientos que parecen estar destinados a ocurrir, no importa lo que se decida, sin embargo, otros, sí que cambian, pueden variar. La familia, el sentimiento de hogar, la amistad incondicional, el amor romántico, la vocación en el trabajo... estas y otras cuestiones son las que se plasman en las dos vidas de Hannah, algunas inevitables, otras cambiantes, así que te toca leer esta magnífica novela para averiguar cuáles son los elementos inamovibles de su vida.

 

Sin lugar a dudas es una historia sobre la que piensas mucho más allá de llegar a la última página. Cada decisión tomada puede variar la dirección de la propia vida y eso da mucho vértigo, pero también ves como hay ciertas cosas que permanencen en cualquier circunstancia. Y por útlimo, hablar de la tan ansiada felicidad y cómo alcanzarla. Desde luego, Hannah tiene que aprender mucho sobre este tema a lo largo del libro, pero creo que sí llega a la conclusión de que estar bien con uno mismo es la clave absoluta para llegar a ella. 


Pat Marín presenta... Solo tú puedes salvarte

jueves, 12 de noviembre de 2020

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Hola! Quedan solo unos días para que conozcáis a una de las protagonistas más especiales que leeréis este año, una protagonista fuerte y decicida que no está dispuesta a que su pasado condicione su futuro y por fin se lanza a un camino incierto pero lleno de posibilidades.


Os imaginaréis que, para mí, es aún más especial porque la ha creado Patricia y me ha permitido ser testigo de ese crecimiento, momento a momento, y solo puede decir: gracias y por muchas novelas más!!


En esta entrada Pat nos regala una escena inédita donde dos de las secundarias hablan de ella, de Sam, pero también de él, de Dean, y os aseguro que después de este vistazo aún tendréis más ganas de que llegue el 16 de noviembre, aunque esa fecha solo es la oficial porque ya está a la venta en papel! Os dejo con la autora:

 

Lo primero que quiero deciros es lo contenta que estoy por formar parte de esta sección tan estupenda del blog de Sara. Siempre la he leído con ganas de conocer los nuevos proyectos de mis autoras favoritas, que casi siempre comparto con Sara y nunca creí que estaría aquí, que sería la siguiente. Gracias por dejarme venir a presentar Solo tú puedes salvarte.

¿Cómo presentaros a Sam y Dean? ¿Cómo contaros algo de su historia sin desvelar demasiado? Es muy difícil. Así que se me ha ocurrido que lo cuenten dos de las amigas de los protagonistas, Amber y Claire, en una escena inédita y exclusiva. Os dejo con ellas.


«—¿Crees que tardarán mucho en llegar? —Amber hace sonar sus dedos sobre la mesa de la cafetería del campus sin descanso, me está poniendo de los nervios.

—Deja de hacer eso.

—Claire, no puedo controlarme. Estoy muy nerviosa.

—¿Solo son Dean y Sam? ¿Qué te pasa?

—Qué hace un mes que no los veo, los echo de menos, los quiero con locura, los adoro, quiero abrazarlos ya…

—¡Amber! —Meneo la cabeza mientras le cojo las dos manos para que deje de martirizarme con el soniquete y su verborrea acelerada. Consigo que me mire a los ojos.

—Lo sé… es que espero que estén bien. Espero que hayan tenido un gran verano y que ambos estén recuperados, que los dos estén viviendo libres por fin, sin estar a merced de sus pasados.

—Lo están, lo sabes. Hablas con Sam casi cada día —le digo paciente. Amber nunca es así de nerviosa, es alocada y siempre suelta lo primero que se le pasa por la cabeza, pero nunca la había visto de esta manera.

—Es que… ¿te acuerdas de cómo estaba Sam cuando llegó el año pasado?

—Claro que me acuerdo. Creía estar mejor de lo que pensaba y al final todo se desmoronó. Pero es una valiente, supo salir adelante y estoy segura de que vendrá contenta, con ganas de comerse el mundo.

—Sí. Tienes razón. —Asiente y deja entrever una de sus típicas sonrisillas pícaras que me hace devolverle el gesto al instante. —¿Seguirá Dean con su brillo enamorado?

—Nate y Will me han mandado antes una foto de los tres en la playa de Wilmington donde suelen ir y creo que no lo ha perdido. Eso sí que sigue sorprendiéndome.

—¿Verdad? ¡El tipo más ligón de todo el campus! Ha caído con todo el equipo.

Me río ante su comentario. Y pienso en todo lo que han pasado los que se han convertido en mis mejores amigos. Sam llegó al campus justo hace un año, con unos sueños que pesaban más que los miedos que sentía de embarcarse en esta aventura sola. Y Dean… a él le conocí un año antes y nunca creí que escondiera ese lado tan tierno cuando me lo presentaron. Se notaba que era buen amigo, Will y Nate daban fe de ello tras toda una vida juntos, pero nunca pensé que encajaría tan bien con alguien que era todo lo opuesto a él. El más descarado y la más asustadiza.

Aunque tampoco sabíamos todo lo que escondían sus historias.

Levanto la vista al ver una larga melena pelirroja entrar por la puerta de la cafetería, a su lado un chico moreno de ojos oscuros la sigue pasándole la mano por la cintura y diciéndole algo al oído que la hace ponerse colorada. Sonrío mucho al verlos. Me encanta verlos así. Me hace pensar en todo lo que han evolucionado este último año. En todo lo que han conseguido. Y en todo lo que está por llegar.»


Y para terminar, os dejo con el booktráiler. Contadme qué os ha parecido y si esperáis con infinitas ganas conocer el pasado y el presente de Sam.

 


 

Abril Camino presenta... Londres contigo

martes, 10 de noviembre de 2020

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Hola! Ya os comenté que habría muchas presentaciones de historias bonitas y aquí está la de Abril Camino, de nuevo con una entrada muy musical, donde las canciones casi se convierten en protagonistas junto con Laura y Jaime. 


En su nueva novela, Londres contigo, viviremos juntos a ellos momentos bonitos e intensos a los que nos tiene acostumbrado la autora, seguro, esta vez en la capital británica. Mientras esperamos que salga a la venta el 12 de noviembre, ¿ponemos música al martes?

 

Londres contigo es música. Es una novela que no tiene capítulos, tiene pistas. Es la historia de una mujer que no se ha enamorado nunca, porque todo su corazón está ocupado por la música. Es la historia de un hombre que cree que ya no puede enamorarse, hasta que lo hace de una voz. Londres contigo son cuarenta canciones que articulan la trama y trece más que suenan de fondo. Estas son las más importantes, de las pocas que os puedo hablar sin spoilers:

 

Sweet Child O’Mine, de Guns’N’Roses, en la versión de Sheryl Crow

Con ella se abre la historia, es el tema que domina el prólogo. Es la primera canción que Jamie escuchó tocar a Laura en ese rincón de la estación de St Paul’s donde ella se gana la vida con su guitarra y su voz. Él lo recuerda así:

 


«La escuché porque no podía no hacerlo. Mi mirada se quedó fija en ella porque no dejaba de preguntarme si aquel era su primer día tocando en el metro o yo había estado tan ensimismado en mis propios asuntos que no había reparado nunca en ella. Habría apostado la cabeza a que era la primera opción. A que aquella chica no habría podido pasar desapercibida en ningún lugar. Ni siquiera en una oscura estación de metro demasiado llena de trajes de firma y demasiado desprovista de alma».

 

 

Brown Eyed Girl, de Van Morrison

Laura la canta en un día duro, en una tarde de Navidad en que le pesan las ausencias. Para Jamie tampoco ha sido una jornada fácil, pero la música se convierte en alivio:

 


«Laura canta Brown Eyed Girl, de Van Morrison, y mis pies echan raíces a pocos metros de ese escenario pintado en el suelo que a mí me parece que no tiene nada que envidiarle al Royal Albert Hall. […] Por muy paradójico que parezca, Brown Eyed Girl, desde hoy, siempre me recordará a unos ojos azules».

 

 

Alma de blues, de Presuntos implicados

Hay un día en la historia de Laura y Jamie que lo cambia todo. Son solo dos personas que coinciden a diario en la estación de metro cuando la casualidad hace que se queden a solas y Jamie le hace una petición a Laura: que, por una vez, cante solo para él. Y así lo vive:

 


«Esta noche, de la forma más inesperada, en mi sofá hay una chica con alma de blues. […] Y apenas cinco minutos después, cuando nos despedimos algo tímidos frente a las puertas de los dormitorios que no compartiremos, me doy cuenta de que es verdad. De que la música nació vestida de mujer».

 

 

I Dreamed a Dream, de Los miserables, en la versión de Susan Boyle

Laura adora la música, eso ya lo sabemos. Pero tiene una versión muy particular de lo que es el talento, una que no tiene nada que ver con las listas de éxitos, los fans o la fama. Una que se refleja perfectamente en un vídeo que todos hemos visto muchas veces; uno que ella decide compartir con Jamie para que él pueda entenderla mejor:

 


«Jamie y yo nos sentamos muy juntos, con mi móvil apoyado en la mesa de centro y la mirada fija en la pantalla. Pulso play en ese vídeo que lleva más de doscientos millones de reproducciones en YouTube y ni siquiera ha empezado a cantar cuando las lágrimas comienzan a rodarme solas por las mejillas. Es infalible, me pasa cada vez que lo veo… y eso que soy responsable de un buen porcentaje de ese número infinito de visitas. Me emociona todo. Cómo la juzgan de forma injusta al comienzo por su apariencia física. Las caras de asombro cuando suelta ese vozarrón increíble interpretando uno de los temas más bonitos de la historia del teatro musical. La reacción del público, las valoraciones del jurado, su propia emoción.

—[…] Eso es el talento, lo que ella llevaba dentro, no quién la escuchara, qué aspecto físico tuviera o cuántos millones de personas conozcan ahora su nombre».

 

 

Love of My Life, de Queen

Con Love of My Life se cierra Londres contigo, así que no explicaré nada para no hacer spoilers. Laura consigue, a lo largo de las 376 páginas de la novela, que la música hable por ella, así que… voy a darle al play para que la voz de Freddie Mercury sea la que hable de amores que duran toda una vida.

 



¿También vais a escuchar estas canciones en bucle? ¿Las escucharéis mientras leéis el libro? Contadme!