Voy a traicionarte, Ruya Sepetys

lunes, 14 de noviembre de 2022

Título: Voy a traicionarte

Autores: Ruta Sepetys
Género: narrativa
Editorial: Maeva
Sinopsis:

Rumanía, 1989. Los regímenes comunistas se están desmoronando por toda Europa. Cristian Florescu, un joven de diecisiete años, sueña con ser escritor, pero los ciudadanos rumanos no tienen libertad ni para soñar, oprimidos por las reglas y la fuerza del régimen. En medio de la dictadura de Nicolae Ceausescu, con un país gobernado por el aislamiento y el miedo, la policía secreta chantajea a Cristian para que se convierta en informante. Solo tiene dos opciones: traicionar a todos y todo lo que ama o utilizar su posición para socavar al dictador más malvado de la Europa del Este. Cristian lo arriesga todo para desenmascarar la verdad detrás del régimen, dar voz a sus compatriotas y mostrar al mundo lo que está pasando en su país.


Un nuevo título de la autora que te deja con los sentimientos a flor de piel y donde la documentación y los dilemas de los personajes son elementos fundamentales para armar una trama en momentos, y sobre todo lugares, no tan conocidos de la historia. Desde la España franquista de Las fuentes del silencio, nos lleva en esta ocasión hasta las últimas semanas de la dictadura comunista de Ceausescu en Rumanía y cómo Cristian, el protagonista, se enfrenta a situaciones que lo ponen contra las cuerdas.

 

Los protagonistas de los libros de esta autora suelen ser adolescentes o jóvenes, que, creo, es la mejor opción para conectar con muy diferente tipo de público y que son perfectos para leer en clubs, en clase o para comentarlos en cualquier foro. Todo el mundo puede saber los grandes hitos de la Historia, pero Ruta explora esos recovecos, esas historias menos conocidas pero no por ello menos importantes y, desde luego, te despiertan las ganas de saber más.

 

El componente de estado represor marca un claro tono de peligro y suspicacia porque en Rumanía, durante décadas, todo el mundo podía ser un informante. La policía secreta del régimen, la Securitate, ejercía un férreo control sobre cada uno de los habitantes del país, sobre cada esfera de su vida, y todo lo que se desviara de una adoración ciega al líder, era castigado tarde o temprano.

 

En esta atmósfera ha crecido Cristian, viviendo en un pequeño piso con sus padres, su hermana y su abuelo. Este último es todo un referente para él, alentándole a que mantenga una esperanza de un mejor futuro pero siendo consciente de que la acción es importante, que si todo el mundo se queda callado, nada cambiará. Crecer sin prácticamente ninguna posesión material, donde las colas para comprar cualquier cosa eran interminables ha sido difícil, sobre todo porque podía acceder a películas occidentales, algunos productos de contrabando y la sensación era de anhelar ese otro mundo pero no terminar de creerse que pudiera ser verdad.

 

A las puertas de la caída del Muro de Berlín, la desesperanza seguía siendo el sentimiento dominante en buena parte de la población, y Cristian no es la excepción, cuando ve que su abuelo está cada vez más enfermo y no pueden hacer nada por ayudarlo. Su mundo da un vuelvo cuando tiene que convertirse en informante a cambio de medicinas para su abuelo, pero la traición es el precio a pagar y ahí comenzarán sus dilemas morales, pues al chico sobre el que tiene que informar, el hijo de un diplomático americano, llega a convertise en un amigo. Cristian se cree más listo que nadie, pero pronto se da cuenta de que la traición sobrepasa su persona y alcanza cotas inimaginables y tendrá que lidiar con descubrimientos impensables y difíciles de procesar.

 

La amistad, la familia o el primer amor son algunos de los temas que trata la autora a través del personaje de Cristian en un ambiente donde se aplasta la singularidad y la voz que vaya en contra de lo aceptable; sin embargo, va más allá, pues refleja el sentimiento nacional de hastío, la lucha armada hacia su libertad cuando otros países consiguieron una transición sin derramamiento de sangre. La delicadeza, no exenta de crudeza, está en cada página para contar hechos muy duros, pero también necesarios conocer; el útlimo tercio del libro es absolutamente trepidante y emocionante, te deja con el corazón en un puño y no podrás parar de leer hasta llegar al final. Sin duda, os recomiento mucho, muchísimo a esta autora cuando queráis descubrir episodios menos conocidos de nuestro pasado.

 

Las fuentes del silencio, Ruta Sepetys

jueves, 20 de enero de 2022

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Título: Las fuentes del silencio

Autores: Ruta Sepetys
Género: histórica
Editorial: Maeva
Sinopsis:

En plena época del colaboracionismo con Estados Unidos, España recibe una multitud de turistas y empresarios extranjeros que llegan al país tras la reciente apertura económica. Entre ellos se encuentra el joven Daniel Matheson, hijo de un magnate del petróleo de Texas que llega a Madrid junto a sus padres. El destino de Daniel, que aspira a convertirse en fotoperiodista, se cruza con el de Ana, una doncella del hotel Castellana Hilton que proviene de una familia devastada por la Guerra Civil. 

Las fotografías de Daniel revelan el rostro oscuro de la posguerra, despiertan en él preguntas incómodas y lo condicionan a la hora de tomar decisiones difíciles para proteger a las personas que ama.Ruta Sepetys vuelve a poner el foco en uno de los rincones más oscuros  de  la  Historia  con  esta  novela  épica  sobre  el  miedo,  la identidad, los amores que no se olvidan y la voz oculta del silencio.


Leer a Ruta es emocionarse. Elige episodios de la Historia, momentos olvidados o desconocidos y las transforma en algo propio que engancha a jóvenes y no tan jóvenes porque su estilo es así, sencillo y directo pero no por ello menos trabajado en cuanto a documentación. He leído todos su libros y si bien es verdad que aquí esperaba un tono más adulto, no lo he encontrado, pero no por ello he disfrutado (y sufrido) menos con la historia de Ana y Daniel. Quizá me ha faltado un poco más de profundidad en las relaciones de los personajes porque ya digo que el transfondo está impecable. 

 

En Las fuentes del silencio vas a adentrarte en la España de finales de la década de los 50, cuando comienza a haber cierta apertura en los tratos comerciales con Estados Unidos, lo que permite que comiencen a venir americanos a hacer negocios, pero ya se ha abierto la puerta al turismo que en unos años se convertiría en el motor del país. La realidad que viven los extranjeros alojados en los hoteles de lujo, como el Castellana Hilton, es muy diferente a la de miles de españoles venidos de todos los puntos de la geografía hasta la capital en busca de un futuro mejor.

 

Daniel llega a Madrid junto a sus padres desde Dallas. Recién graduado en el instituto, sueña con estudiar periodismo y dedicarse a su pasión, la fotografía, pero su padre tiene otros planes porque la empresa familiar dedidada al petróleo necesita que continúe alguien de la familia al mando. El contraste entre su mundo en Dallas y la verdadera España, la del silencio, la de la vergüenza que hicieron sentir a tanta gente por los "pecados" de sus padres, la del miedo y el trabajo de sol a sol, todo ello lo conoce solo cuando se lanza a conocer a Ana, a adentrarse en su mundo para captarlo con su cámara, pero ese vínculo supondrá desarrollar unos sentimientos a los que quizá no pueda hacer frente.

 

Ana es una joven de una familia muy humilde que vive en Vallecas. El trabajo en el hotel es un gran sustento para su familia porque además de las propinas, aprende el idioma y sus planes para ascender y optar a mejores trabajos es una esperanza que la alenta cada día. Sin embargo hay otras muchas cosas por las que venirse abajo porque sus padres, contrarios al régimen, tuvieron la peor de las suertes: a su padre lo mataron y su madre murió en la cárcel. Dos profesores que solo querían educación igualitaria y libertad murieron por sus ideales, pero dejando a sus hijos marcados a ojos de la autoridad. Su vida no ha sido fácil pero están por fin juntos, su hermana mayor Julia y su hermano pequeño Rafa y juntos se enfrentan a todo aquello que quiera perjudicarlos.

 

La relación de Daniel con Nick, hijo del embajador americano en España, con Ben, un periodista del Tribune y con Miguel, el hombre que le revela las fotografías, te hace conformar una imagen más completa, desde distintos puntos de vista, de todo lo nuevo a lo que se enfrenta Daniel, el contraste, y las ganas de contar esa historia a través de sus fotos. Pero no solo la represión y la censura está presentes, si no también los niños y niñas robados de sus familias y dados en adopción a familias con recursos que, por supuesto, eran afines al Régimen. 

 

Es una historia que te atrapa, desde luego, que se lee muy rápido porque los capítulos son muy cortos y hay intercalados fragmentos de noticias o comunicados relacionados con la parte de la historia en la que te vas encontrando. Como decía al principio, es una narración sencilla pero emotiva y que hay que leer para conocer esa vida que llevó la mitad del país que salió derrotada de la guerra y el estigma que soportaron los hijos e hijas de todos ellos.  

 

Reseña #28: Entre tonos de gris, Ruta Sepetys

lunes, 28 de noviembre de 2016

Resultado de imagen de entre tonos de grisTítulo: Entre tonos de gris
Autora: Ruta Sepetys
Género: Narrativa extranjera
Editorial: Maeva
Sinopsis:
Junio de 1941, Kaunas, Lituania. Lina tiene quince años y está preparando su ingreso en una escuela de arte. Tiene por delante todo lo que el verano le puede ofrecer a una chica de su edad. Pero de repente una noche, su plácida vida y la de su familia se hace añicos cuando la policía secreta soviética irrumpe en su casa llevándosela en camisón junto con su madre y su hermano. Su padre, un profesor universitario, desaparece a partir de ese día.A través de una voz narrativa sobria y poderosa, Lina relata el largo y arduo viaje que emprenden, junto a otros deportados lituanos, hasta los campos de trabajo de Siberia. Su única vía de escape es un cuaderno de dibujo donde plasma su experiencia, con la determinación de hacer llegar a su padre mensajes para que sepa que siguen vivos. También su amor por Andrius, un chico al que apenas conoce pero a quien, como muy pronto se dará cuenta, no quiere perder, le infunde esperanzas para seguir adelante. Este es tan solo el inicio de un largo viaje que Lina y su familia tendrán que superar valiéndose de su increíble fuerza y voluntad por mantener su dignidad. ¿Pero es sufi ciente la esperanza para mantenerlos vivos?

Este libro fue el elegido por las organizadoras del Club de Lectura Érase un club de lectura y no habrían podido elegir mejor, una historia conmovedora, difícil, que lees con los dientes apretados por las injusticias que sufren los personajes y lo mal que lo pasan pero también te arranca alguna sonrisa por cómo se comportan algunos personajes, cómo se sobreponen a lo peor y siguen adelante.

Para mí era una relectura, lo leí en su momento, cuando salió publicado, y tengo que decir que es uno de esos libros que con el tiempo vas sacando cosas nuevas, otros aprendizajes y que es recomendable tanto para los más jóvenes, adolescentes como Lina, como para los lectores mayores.
No voy a contarte mucho de toda la trama, pero sí impresiones de escenas, personajes y reflexiones tras leerlo.

Ya en la sinopsis ves que está ambientada en la Segunda Guerra Mundial, pero en este caso te enfrentas a una realidad poco conocida en occidente como son las deportaciones de ciudadanos de los países que iba anexionándose la URSS. Lina y su familia son lituanos, pero van encontrándose estonios, letones, finlandeses, todos ellos personas cuyo delito había sido ayudar a algún familiar a escapar, ser abogado, profesor o simplemente haberse negado a colaborar con los soviéticos, es decir, no eran criminales, solo personas normales que van a encontrarse ante situaciones extremas y que tendrán ante sí dos caminos: sobrevivir o morir.

Lina es una quinceañera llena de sueños, dibuja muy bien y tiene ante sí una carrera prometedora. Su hermano de diez años, Jonas, es un amor de niño y los padres, Kostas y Elena, son personas decentes y buenas que tratan de ayudar a quien lo necesita. El libro arranca con la detención de Lina, su hermano y su madre y comienza así un periplo en tren en unas condiciones deplorables que van empeorando a cada momento hasta llegar a una granja colectiva. Van a conocer a quienes serán sus compañeros de viaje, y ahí verás cómo puede llegar a cambiar una persona ante unos hechos tran atroces, unos se vuelven egoistas, otros callados, otros intentan ayudar. Andrius, un joven un poco mayor que Lina, viaja con su madre, y va a ser un factor importante en la superviviencia de Lina, sobre todo para que mantenga la esperanza.

Toda la historia está narrada por Lina y hay breves retazos de su vida pasada; una simple palabra y ella recuerda cómo eran los días en los que tenía las preocupaciones de una chica de su edad, se lo pasaba bien con su prima, Joana, y todo era seguro, luminoso y reconfortante. El choque con su realidad ahora hace que ésta sea aún más dura y gris.

Si la estancia en la granja colectiva ya es difícil y crees que nada puede ir a peor les vuelven a trasladar, no a todos ellos, a Siberia!! Y ahí es cuando te paras y te preguntas por qué, si es que no hay nada allí!, un campo de trabajo donde el único trabajo es sobrevivir, donde un trozo de pan puede suponer la diferencia entre vivir y morir, donde el escorbuto, el tifus, los piojos, son habituales y la noche ártica multiplica por cien las posibilidades de morir. De verdad, un sinsentido absoluto.

Hay muchas reflexiones que puedes hacer tras la lectura de este libro, con personajes de ficción pero con hecho verídicos. Una de ellas es que hay personas buenas en el "bando de los malos" y personas malas en el "bando de los buenos", es decir, que el código moral de cada uno dictamina en última instancia sus acciones con independencia de las órdenes que vengan de fuera; otra es la lección de vida que da Elena a sus hijos, Lina y Jonas, ayudando a quien lo necesita, compartiendo su poca comida con los demás aunque no se hubieran portado bien con ella, respetando a todos, llamando por su nombre a cada persona que conoce y haciendo lo imposible por seguir adelante; adoro este personaje.

Y por último, Siberia, en serio, no hay nada más allá. Cuando piensas en la liberación de los campos de concentración nazis, que estaban en mitad de Europa, vas viendo como todas las atrocidades iban saliendo a la luz, los supervivientes pudieron contarlo, pero todas las personas apresadas por la Unión Soviética y condenados a diez, a venticinco años de trabajos forzados en campos de trabajo perdidos a lo largo del territorio, y debido a todos los movimientos políticos tras el final de la Segunda Guerra Mundial, nadie fue a liberarlos, cumplieron sus condenas arbitrarias y regresaron señalados y sin posibilidad de contar su drama.
 

Resultado de imagen de entre tonos de gris facebook peliculaPodría seguir con la reseña pero, de verdad, es mucho mejor que te hagas con el libro y descubras la historia de Lina. Es un libro cien por cien recomendable, emotivo, humano, esperanzador. Además, están rodando la adaptación del libro y tengo muchísimas ganas de verla.




¿Te gustan las historias ambientadas en la Segunda Guerra Mundial? ¿Prefieres no sufrir leyendo? Cuéntame!